Una mujer iba en colectivo hasta el Hospital de Trinidad pero no llegó a tiempo, el trabajo de parto había iniciado y ante esta urgencia, la mujer pidió que se detenga el colectivo y se bajó en inmediaciones de la Iglesia de Trinidad. Uno de los guardias de seguridad se percató de que la mujer se encontraba en trabajo de parto y la ayudó, junto con otras personas que pasaban coincidentemente por allí.
Una historia que parece sacada de película, pero ocurrió en pleno barrio asunceno. Con asistencia ciudadana y una mujer que se ofreció para trasladarla al hospital, la madre y la bebé recién nacida llegaron hasta el Hospital de Trinidad.
El doctor Nick Ocampos , director del Hospital de Trinidad, en conversación con Radio Ñanduti relató el suceso y detalló que tanto la madre como la bebé que nació con 2 kilos 300 gramos se encuentran evolucionando favorablemente. «La bebé se encuentra en perfecto estado», dijo el director del Hospital.
