Por Alexis Cubells
En la columna pasada estuvimos conversando sobre el notable perjuicio que generaba, por más absurdo que parezca, no dormir la siesta.
Si no dormir la siesta puede recortar nuestra vida… Eso significa que el sueño es mucho más importante de lo que creemos.
El sueño tiene una relevancia tan importante para los seres vivos hasta el punto de que no hay excepciones, todas las especies estudiadas hasta el momento duermen o pasan por un proceso extremadamente parecido al sueño.
Moscas, abejas, cucarachas, escorpiones, peces, ranas, tortugas, camaleones, aves, osos, murciélagos, etc…
Inclusive los invertebrados, moluscos, equinodermos, gusanos…

Inclusive las formas más simples de vida como los organismos unicelulares, como las bacterias, tienen fases activas y pasivas que corresponden con los ciclos de luz-oscuridad de nuestro planeta.
Todos duermen.
Hay un serio debate en la comunidad científica – la que se dedica a estudiar el sueño – sobre el porqué dormimos y en qué punto de la historia exactamente se estableció el sueño.
El sueño apareció con las formas más antiguas de vida que al igual que otras características, como el ADN, se mantuvo como un vínculo en común entre todos los seres vivos.
El genetista Dobzhansky dijo: «Nada en biología tiene sentido si no es a la luz de la evolución».
Tenemos que comprender que ningún proceso fisiológico fue instalado al azar, todos ocurren por un motivo específico. Si el sueño es tan importante como para que todos los seres vivos lo practiquen, debemos de tratarlo con la gravedad que corresponde.
¿Qué perjuicios nos trae dormir poco o no dormir?, ¿Se puede recuperar el sueño perdido?, entre otras preguntas que seguramente te estarás haciendo.
Acompañame en esta serie de columnas sobre el sueño para que te explique lo grave que puede resultar es el no cuidar nuestros hábitos a la hora de dormir.
Creeme que te vas a sorprender, pero para mal.
Hasta la próxima columna.
AC.
FUENTE: Walker. (2020). ¿Why we sleep?. Paidós.
