Proyecto chileno transforma envases reciclados en aislante ecológico
Estudiantes chilenos crean Insuflex, un aislante térmico, acústico y resistente al fuego con envases reciclados
Un nuevo aislante sustentable desde las aulas
Un grupo interdisciplinario de estudiantes y docentes del Instituto Profesional Santo Tomás, sede San Joaquín, desarrolló Insuflex, un nuevo material aislante fabricado a partir de envases reciclados tipo Tetra Pak. El proyecto, con enfoque en sustentabilidad y economía circular, nació desde las carreras de Ingeniería y Comunicación, y fue uno de los ganadores del fondo institucional “Transformar para Impactar”.
El nombre surge de la técnica del insuflado, donde se inyecta el material aislante en cavidades estructurales como muros falsos o tabiques metálicos. Con propiedades térmicas, acústicas e ignífugas, Insuflex ya genera interés tanto en la industria como en el ámbito educativo.
Del cartón a la innovación
La propuesta surgió a partir del desafío de postular a un fondo desde la carrera de Sonido. “Nos preguntamos qué podíamos hacer desde el área para aplicar al fondo, y decidimos enfocarnos en el reciclaje con aplicación en la construcción”, explicó Pablo Urrutia, coordinador de carreras de Sonido del IP-CFT Santo Tomás.
Inspirados en el uso de celulosa proyectada, el equipo se enfocó en recuperar la celulosa de los envases Tetra Pak para crear un material que pueda aislar espacios, reducir el ruido y resistir el fuego. El desarrollo integró además el aporte de docentes del área de Ingeniería, como Douglas Fernández, quien ayudó a validar el componente químico del producto.
Alianza con la industria y economía circular
Uno de los elementos clave fue la articulación con la empresa Tetra Pak, interesada en desarrollar una planta de reciclaje en Chile. “Conversamos con Gianfranco Raglianti, gerente de sustentabilidad de la firma, y descubrimos que nuestras ideas iban en la misma línea: transformar residuos complejos en insumos útiles para la industria”, detalló Urrutia.
Este vínculo con la industria no solo fortaleció la viabilidad técnica y comercial del proyecto, sino que consolidó su enfoque en la economía circular, demostrando cómo es posible dar valor a materiales descartados y contribuir a un modelo de producción más sustentable.
Proyección internacional y educativa
El impacto del proyecto no se limitó a lo local. Gracias al reconocimiento obtenido, el equipo fue seleccionado para una pasantía internacional en Medellín, Colombia, donde participarán de una experiencia formativa sobre innovación social.
Rodrigo Escobar, estudiante de Ingeniería en Sonido, remarcó el potencial de crecimiento: “Innovar es abrir paso a nuevas oportunidades. Esta idea que nació desde nosotros puede escalar, ser exportable y generar valor económico y tecnológico más allá de lo local”.
La experiencia también permitió a los estudiantes visualizar nuevas oportunidades laborales y de impacto desde la educación técnica, fomentando el rol activo de la juventud en los desafíos ambientales del presente.
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