Si nacía en este tiempo, sin duda, es la profesión que hubiera elegido. Aun así, no sería tan vil como Joseph Goebbels, el padre del periodismo moderno. En mi opinión, para ser periodista, primero tenés que ser una mierda como persona, un tiro´ysa de alma.
El periodismo actual es un estercolero compuesto por gente de la peor calaña humana que haya existido en el planeta Tierra y no exagero, los hechos lo demuestran fehacientemente.
Y para el deleite repugnante de los antisemitas hoy disfrazados de “anti sionistas”, Judas fue judío, sí, claro, pero su amigo Jesús también. ¡Ja!
John Swinton, ex jefe de redacción del “New York Times”, el diario más conocido y asqueroso del mundo, en una cena de gala sobre la libertad de prensa del gremio periodístico a la que fue invitado y homenajeado, en su discurso, entre otras verdades, dijo: “El trabajo del periodista consiste en destruir la verdad, mentir claramente, pervertir, envilecer, arrojarse a los pies de Mammon, vender su propia raza y su patria para asegurarse el pan cotidiano”. Se dan cuenta ahora por donde viene lo de Judas.
Son una raza aparte, una raza puta y perdón nuevamente a las putas por la comparación, estas por lo menos no se disfrazan de otra cosa.
¡Vivan las putas paraguayas carajo!
Swinton también dijo: “Somos las herramientas y los lacayos de unos hombres extraordinariamente ricos que permanecen entre bambalinas. Somos unas marionetas, ellos tiran de los hilos y nosotros bailamos al son que ellos quieren”. ¿Bola?
Pregúntenle a la muñequita de trapo quien debió disculparse al día siguiente de su “exabrupto” contra la Iglesia Católica por orden de su patrón. Tan evidente, tan humillante, tan puta es este juguete.
Perdón a las putas nuevamente, ¡la puta!
El ex capo del NYT expresó al final de su “speech”: “Nuestros talentos, nuestras posibilidades y nuestras vidas, son propiedad de otros hombres. Nosotros somos unos prostitutos intelectuales”.
¡Prosti-tutos! ¡Prosti-tutos! ¡Prosti-tutos!
También hay que admitir, que es un gremio lleno de putos, que no es lo mismo que prostitutos, aquí ya entramos en el campo de la hermenéutica.
Pregúntenme si me importa los que quieran descalificarme por utilizar estos términos y conceptos, yo por lo menos voy de frente, no como estos hijos de putas, hipócritas, vendidos y bandidos, cómplices de genocidios como la plandemia, propagandistas goebbelianos como su mentor, el jefe de propaganda nazi. ¿Acaso la BBC y CNN, solo por citar dos feroces usinas de la mentira, desinformación y propaganda, no responden a ese espíritu? Además, defienden la causa terrorista palestina y callan ante las atrocidades del régimen tiránico iraní y el genocidio contra cristianos en Nigeria.
El que no odia toda esta mierda no puede ser decente y tampoco puede convivir civilizadamente, los periodistas y sus medios son pura cizaña, hijos del puto diablo y discípulos de Joseph Goebbels, dramaturgo, editor y periodista. Lindo modelito este.
Si se quiere salvar la cosecha, la cizaña debe ser juntada, atada y quemada. Así sea.
Shabat Shalom

