Levantan casas en tiempo récord con plástico reciclado

El sistema de viviendas con plástico reciclado permite levantar una casa en apenas cinco días

Levantar una casa en menos de una semana, con materiales que durante años terminaban en basurales, dejó de ser una promesa de laboratorio. Distintos países empiezan a adoptar un sistema constructivo que combina paneles fabricados a partir de plástico reciclado con módulos prearmados que reducen drásticamente los tiempos y costos respecto de la construcción tradicional.

La propuesta busca resolver dos problemas a la vez: el déficit habitacional —que organismos internacionales proyectan en cientos de millones de unidades para 2050— y la acumulación de residuos plásticos que terminan en vertederos o en el mar. Una doble urgencia ambiental y social que encuentra una respuesta práctica.

Cinco días para una casa: cómo funciona el sistema

Un reporte publicado por Noticias Ambientales describió cómo el sistema permite levantar viviendas en apenas cinco días, frente a las semanas o meses que demanda la construcción tradicional. La técnica combina paneles fabricados con plástico triturado y compactado, estructuras metálicas y armado modular. Argentina figura entre los países que comienzan a adoptar la solución, junto con experiencias previas en África y otras regiones de América.

El medio enmarca esta innovación dentro de la lógica de la economía circular: convertir un residuo problemático en insumo de valor, reducir tiempos de obra y abaratar los costos de la vivienda popular.

ONU Hábitat impulsa una red de fábricas en África

El antecedente más estructurado del sistema está vinculado a Naciones Unidas. Como detalló el portal OVACEN, ONU Hábitat impulsó —junto con la empresa noruega Othalo y el estudio JDS Architects— un proyecto para construir una fábrica en Kenia capaz de producir 2.800 viviendas por año, reciclando 8 toneladas de plástico por cada unidad grande de 60 metros cuadrados. Los edificios pueden alcanzar hasta cuatro plantas y las primeras viviendas piloto se levantaron en Nairobi, Yaundé (Camerún) y Dakar (Senegal).

El ingeniero Vincent Kitio, referente del programa de ONU Hábitat citado por la publicación, definió la apuesta con una frase contundente: «Sólo hay una tecnología en el mundo… que puede hacer algo real sobre la deficiencia de la vivienda en África».

Un problema doble: viviendas y residuos

La urgencia de la propuesta se mide en cifras crudas. Conforme a los datos que recoge OVACEN, el déficit habitacional africano alcanza 160 millones de unidades y el 60% de los habitantes urbanos del continente vive en asentamientos deficientes. A escala global, Naciones Unidas proyecta que la cifra de viviendas necesarias trepará a 360 millones para 2050, mientras la generación de residuos plásticos no deja de crecer.

De residuo a refugio: el motor de la economía circular

Para los promotores del modelo, el éxito de escalar la propuesta depende de tres factores: multiplicar las plantas de procesamiento, adaptar el material a distintos climas y cumplir las exigencias normativas locales. Mientras tanto, las casas hechas con plástico reciclado dejan de ser una rareza experimental y empiezan a aparecer en sectores donde la urgencia habitacional se cruza con la búsqueda de soluciones sustentables.


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