Crédito a vivienda lidera el crecimiento bancario en Paraguay
El sistema financiero paraguayo viene de un año de expansión sostenida y los últimos informes oficiales muestran algo más fino: dentro de ese crecimiento general, hay un segmento que se separa del resto y marca el pulso de la cartera de créditos. Una publicación reciente, basada en datos del propio sistema financiero, identificó al crédito para vivienda como el de mayor incremento, con una expansión cercana al 25% en la cartera respecto del año anterior.
La cifra cobra peso al comparar con el crecimiento general del crédito en el sistema. Trascendió, a partir de datos del Banco Central del Paraguay (BCP) correspondientes a septiembre de 2025, que la cartera total creció un 17,1% interanual, sin considerar el efecto cambiario. Es decir, el crédito para vivienda no solo creció — creció varios puntos por encima del promedio de toda la banca.
Por qué el crédito a vivienda corre adelante
El movimiento se explica por una combinación de factores. Por un lado, la actividad económica viene fuerte: la construcción, junto con servicios, manufactura, electricidad y ganadería, figura entre los sectores que impulsan la expansión del Producto Interno Bruto. Por el otro, la demanda doméstica acompañó con dinamismo de la inversión y el consumo privado.
El BCP, en su Informe de Estabilidad Financiera publicado en noviembre de 2025, registró el segundo trimestre del año con una variación interanual del Producto del 5,9% (y de 6,2% excluyendo agricultura y binacionales). Para 2026, el organismo monetario proyecta una expansión de 4,2% y una inflación que convergería al objetivo del 3,5%.
Cómo se mueven los otros segmentos
El crédito en moneda extranjera —orientado a sectores como agricultura, comercio mayorista, industria y servicios— creció 20,9% interanual al cierre del tercer trimestre de 2025. El crédito en moneda local, que incluye consumo, servicios y vivienda, lo hizo a una tasa de 14,4%. La fotografía conjunta muestra una expansión amplia, con diferencias de ritmo entre rubros.
Morosidad baja y depósitos en recuperación
El otro dato que acompaña el cuadro es el de la morosidad: a septiembre de 2025 se ubicó en 2,5%, una de las cifras más bajas de los últimos años. Tanto la morosidad de créditos hipotecarios como la de los corporativos retrocedieron respecto del período anterior, según los indicadores del organismo monetario.
Los depósitos, en moneda local y extranjera, también muestran una recuperación importante, lo que refuerza la solvencia y la liquidez de las entidades. Las pruebas de estrés confirmaron que el sistema mantiene capital y liquidez adecuados, mientras que los indicadores de rentabilidad sobre activos (ROA) y sobre el patrimonio (ROE) se mantienen estables.
Qué muestra el cuadro general
El crecimiento del crédito para vivienda no es un fenómeno aislado: es la cara visible de un sistema financiero que opera en un contexto de crecimiento económico, baja inflación, morosidad contenida y depósitos al alza. Para 2026, las proyecciones del sector anticipan un cambio de ritmo —con criterios de evaluación más estrictos por entidad y comportamiento más heterogéneo entre rubros—, pero sin frenazos abruptos.
Para quienes evalúan acceder a un préstamo para comprar o construir vivienda, el contexto es relativamente favorable. Tasas y plazos varían entre entidades y según el perfil del solicitante, pero la cartera está activa y en expansión.
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