Claudia es un hermoso nombre de mujer, sin embargo, Giorgia, no tanto, en castellano sería Jorgelina.
Para mi gusto es mejor Jorge que Jorgelina y más linda Claudia que Claudio.
Giorgia y Giorgina son prácticamente el mismo nombre, da la impresión que este es más glamoroso ya que la exégesis del primero nos da como significado “trabajadora” o “agricultora”.
Desde un punto de vista masculino, tanto Claudia Sheinbaum como Giorgia Meloni son mujeres atractivas más allá de sus rasgos y tipos muy distintos.
Fueron completamente de otro estilo las señoras Golda Meir y Margaret Thachter, primeras ministras de Israel y del Reino Unido respectivamente. Ya mayores que las anteriores diría yo.
Existieron importantes diferencias de fondo en cuanto a políticas públicas se refiere entre la israelí e inglesa sin dejar de reconocer que administraron realidades muy diferentes en tiempos muy distintos. No obstante, como Jefas de Estado se han destacado entre las mejores de la historia moderna.
A ambas les tocó ser comandantes en jefe de sus ejércitos durante las guerras del Yom Kippur y de las Malvinas respectivamente.
Por su parte, las dos damas latinas sí tienen diferencias muy pronunciadas en cuanto a identidad e ideología política.
Sheinbaum continúa en la pavada de hacerse llamar “presidenta”, término incorrecto, inexistente, error de primer grado. A Meloni le importa un “cazzo” ese detalle, aunque, irónicamente, debido al cargo que ocupa, es correcto decir primera ministra.
Pero las diferencias importantes son de fondo, aunque ese detalle dice bastante sobre la distancia entre ambas.
Sheinbaum es repugnantemente zurda y progre, no se diferencia prácticamente en nada de sus predecesores en que cada cual tuvo el apoyo de un cartel de drogas de su preferencia digámosle. Además, al estilo del Chapulín colorado, se le “chispoteó” en un discurso público que su gobierno ayuda al crimen organizado a enviar drogas a USA. Y aún con los títulos universitarios que la adornan, se la ve bastante tonta.
Por su parte, la rubia de ojos claros, parece mucho más astuta y proclama a boca llena su perfil político “conservador” basada en el lema “Dios, Patria y Familia”.
La tana es recontra trumpista mientras que la mejicana todo lo contrario. ¡Ay cielito lindo! Pobre Méjico lo que le espera si así continúa como parece ser, pueblo obstinado de poca inteligencia que no escarmienta a pesar de su historia. Hasta los del conocido grupo musical mejicano “Maná” demostraron ser unos idiotas manifestando su rotundo apoyo a la imbécil, cuando era candidata, Kambala Harris.
Finalmente, hablemos de sexo, lo que no puede faltar con estas políticas de por medio. Se me hace que la judía es kuremano mientras que a la petisa se la siente bien caliente, tipo amazona a la carrera.
La pregunta es; ¿será que estas dos poderosas se afeitaron?
Aquí se decía que un pelo púbico de mujer tiraba más que dos bueyes, en Italia también, con el agregado que la junta iba cuesta arriba de una colina. ¿Se habrán desempoderado?
Shabat Shalom


Este nabo califica de repugnantemente zurda a la presidenta de Mexico y de conservadora a Meloni.
Que articulo estúpido.