El Instituto de Previsión Social (IPS) enfrenta una deuda de aproximadamente G. 1.000 millones con el Instituto Nacional del Cáncer (Incan) por la atención médica de sus aportantes que reciben sesiones de braquiterapia en el establecimiento de salud. El director general del Incan, el doctor Julio Rolón, advierte que si el IPS no realiza el pago, los asegurados que padecen cáncer de cuello uterino y requieren de este tratamiento podrían perder el beneficio.
El monto de la deuda corresponde a 18 meses de falta de pago por un total de casi 200 sesiones de braquiterapia, cada una con un costo de G. 5 millones. El Incan es el único centro de salud que cuenta con la maquinaria y el personal capacitado para llevar a cabo este complejo tratamiento contra el cáncer de cuello uterino. El convenio entre el IPS y el Incan, establecido en la Ley 1032/16 que crea el Sistema Nacional de Salud, garantiza la atención exclusiva a los asegurados del IPS los días sábados, con el compromiso de contratar todo el personal del Incan que presta servicio en esa jornada.
Aunque el doctor Rolón asegura que no se cortará el servicio, advierte que mientras persista la deuda, los asegurados del IPS que necesiten sesiones de braquiterapia ya no podrán recibir atención exclusiva los sábados. Los pacientes que ya hayan iniciado sus sesiones serán atendidos hasta completar el tratamiento, pero el aumento de la fila de espera podría generar un desequilibrio en la atención normal y afectar la calidad y fluidez del servicio.
El director médico del Incan ha mantenido conversaciones con el doctor Jorge Batista, responsable de la Gerencia de Salud del IPS, quien aseguró que el contratiempo será resuelto en un plazo de dos semanas.
En resumen, el IPS acumula una deuda significativa con el Incan por sesiones de braquiterapia, lo que podría afectar la atención exclusiva de asegurados con cáncer de cuello uterino en el establecimiento de salud. Aunque se espera que el problema se resuelva en dos semanas, hasta entonces, los pacientes podrían enfrentar una mayor espera en la atención regular.
