El fiscal Silvio Corbeta logró obtener condenas contra cuatro funcionarios del Instituto Nacional del Desarrollo Rural y de la Tierra (INDERT) por estafa en grado de tentativa acabada y producción de documento no auténtico. El acusado Octaciano López González fue condenado a 6 años de prisión como coautor de estafa en grado de tentativa acabada y producción de documento no auténtico. Por otro lado, Osmar Escobar Núñez, Andrés Francisco Arguello Román y Enrique Duarte López fueron condenados a 2 años y medio de prisión como cómplices.
Durante el juicio oral, el fiscal Corbeta demostró que los acusados, en colaboración con el entonces presidente del INDERT, Luis Ortigoza (quien actualmente es prófugo), llevaron a cabo acciones fraudulentas entre el 26 de julio y el 9 de agosto de 2013 para adjudicar el inmueble donde se ubicaba el Aeropuerto de Capitán Bado, en el departamento de Amambay, a un individuo llamado Ali Hatem Barakat Barakat, quien supuestamente sería beneficiario de la reforma agraria.
Todo el proceso se basó en una solicitud de adjudicación falsa, donde se presentaron hechos ficticios que lo convertían en beneficiario de la reforma agraria, utilizando la reconstitución de un expediente inexistente del año 2008 que supuestamente se había extraviado. Finalmente, el 9 de agosto de 2013, se emitió un título definitivo a favor de este supuesto beneficiario.
Estas acciones fraudulentas fueron realizadas por los funcionarios para obtener una adjudicación indebida, perjudicando el patrimonio del INDERT y/o de la Municipalidad de Capitán Bado, y así poder disponer de tierras que pertenecían al Estado paraguayo.
El Tribunal de Sentencia que dictó las condenas estuvo presidido por el magistrado Federico Rojas y fue integrado por las juezas Olga Ruiz e Inés Galarza.
