El árbol milenario chileno que desafía al tiempo
En el sur de Chile, un alerce de casi 5.500 años se posiciona como el árbol más antiguo del mundo, combinando ciencia, historia y cultura en un solo organismo vivo.
Un récord biológico que reescribe la historia natural
En el Parque Nacional Alerce Costero, en la región de Los Ríos, se encuentra “El Gran Abuelo”, un ejemplar de Fitzroya cupressoides cuya edad estimada alcanza los 5.484 años. Este dato lo ubica por encima del famoso pino “Matusalén” de California, que tiene más de 4.850 años.
La estimación fue realizada por el científico Jonathan Barichivich (Universidad Austral de Chile) junto al dendrocronólogo Antonio Lara. Debido al tamaño del árbol —30 metros de altura y 11 de perímetro— no fue posible extraer un núcleo completo. En cambio, analizaron una muestra parcial (40% del tronco) con 2.400 anillos y proyectaron su edad mediante modelos estadísticos.
Este árbol habría comenzado a crecer cuando aún no existían las pirámides de Egipto, convirtiéndose en un verdadero archivo viviente del planeta.
Un testigo del clima y la historia de la Tierra
Según Barichivich, cerca del 80% del organismo actual de “El Gran Abuelo” ha atravesado miles de años de cambios climáticos, erupciones volcánicas y transformaciones humanas.
Este tipo de árboles milenarios funciona como una cápsula natural de información ambiental. Sus anillos permiten reconstruir condiciones climáticas del pasado, lo que los vuelve clave para entender fenómenos actuales como el cambio climático.
En este sentido, el alerce no solo es un récord biológico, sino también una herramienta científica para proyectar el futuro de los ecosistemas.
Un símbolo cultural del territorio mapuche williche
Más allá de la ciencia, “El Gran Abuelo” tiene un valor simbólico profundo. Crece en territorio ancestral del pueblo mapuche williche, donde es considerado parte de la memoria viva del WilliMapu.
Su presencia trasciende lo botánico y se convierte en un símbolo de la relación entre comunidades originarias y naturaleza. Esta dimensión cultural ha sido destacada por medios internacionales como BBC, National Geographic, Al Jazeera, DW y Reuters.
Conservación y amenazas de una especie milenaria
El alerce fue intensamente explotado entre principios y mediados del siglo XX, lo que lo llevó al borde de la extinción. En respuesta, Chile lo declaró monumento natural en 1977, prohibiendo la tala de ejemplares vivos.
Actualmente, la CONAF solo permite el uso de madera muerta, mientras que en Argentina también existen marcos legales de protección, como la Ley N.º 5015 en la provincia de Chubut.
A nivel global, otros árboles longevos incluyen:
- “Matusalén” (EE. UU.): más de 4.850 años
- Ciprés Sarv-e Abarqu (Irán): ~4.000 años
- Tejo de Llangernyw (Gales): 3.000–4.000 años
- Olivo de Vouves (Grecia): más de 3.000 años
- “Viejo Tjikko” (Suecia): raíces de 9.550 años (aunque su tronco es joven)
Un mensaje desde la naturaleza para el futuro
“El Gran Abuelo” no solo representa un récord, sino un llamado de atención. Su existencia demuestra la capacidad de resiliencia de la naturaleza, pero también la fragilidad de los ecosistemas frente a la intervención humana.
Barichivich lo resume así: “es un abuelo que nos observa”. En un contexto de crisis climática global, este árbol milenario recuerda que el tiempo de la naturaleza es distinto, pero no infinito.
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