En un caso notorio de presunta corrupción, dos agentes de la Policía Municipal de Tránsito de Asunción han sido suspendidos temporalmente y están bajo investigación. Los oficiales, cuyos nombres no se han revelado bajo la excusa restricciones procedimentales, están siendo investigados por solicitar transferencias bancarias a una infractora en dos ocasiones distintas.
La infractora, tras haber cometido una infracción de tráfico, fue abordada por los agentes que le informaron que la multa ascendía a 11 jornales. Sin embargo, en lugar de emitir una boleta de pago, le solicitaron una transferencia bancaria de G. 500,000 directamente a uno de los oficiales.
Posteriormente, uno de los agentes contactó nuevamente a la infractora, solicitando una transferencia adicional de G. 600,000. Fue en este punto cuando la infractora, al no haber recibido ninguna boleta de pago, se dio cuenta de la situación irregular y reportó el hecho al Director de la Policía Municipal de Tránsito, Juan Villalba, a través de un amigo.
Villalba, que ya había hecho públicos en sus redes sociales casos de corrupción entre los oficiales de tránsito, inició inmediatamente una investigación interna, que condujo a la identificación de los dos oficiales implicados. Aunque inicialmente alegaron que habían solicitado las transferencias con la intención de pagar ellos mismos la multa, ambos han sido apartados de sus funciones mientras se lleva a cabo la investigación.
Además, Villalba gestionó la devolución del dinero a la infractora y aseguró la emisión de la boleta correspondiente por la infracción cometida.
Consultado sobre las identidades de los dos agentes de la PMT, respondió que quisiera poder revelarlos, pero “por manual de procedimientos” tiene prohibido brindar las identidades mientras se lleve a cabo el sumario. “Si no, con gusto daba para que pasen el escrache público que se merecen”, alegó.
Una conducta totalmente diferente a la que habitualmente realiza el mismo Villalba, puesto que no suele tener problemas en publicar hasta fotos de domicilios particulares o imagenes de supuestos infractores. En esta oportunidad, sin embargo, no quiere dar a conocer las identidades de los denunciados.
