El Tribunal Colegiado de Sentencia ha condenado a un hombre a 15 años de prisión tras ser hallado culpable de abusar sexualmente de su hija de 6 años y forzarla a mendigar en las calles para financiar su adicción a las drogas. El caso, que sacudió a la comunidad, llegó a la luz gracias a denuncias realizadas a través del sistema 147 Fono Ayuda.
El tribunal, presidido por la jueza María Luz Martínez y compuesto por Darío Báez y Fabián Weisensee, dictaminó la sentencia después de escuchar los testimonios y evaluar las pruebas presentadas por el fiscal Marcial Machado Orihuela. La víctima, cuyo nombre se mantiene en reserva, fue sometida a evaluaciones psicológicas que revelaron daños significativos en su desarrollo psíquico debido a los abusos reiterados.
El sistema “147-Fono Ayuda” jugó un papel crucial en la resolución del caso. A pesar de que la primera denuncia, realizada en septiembre de 2021, no fue atendida adecuadamente, una segunda denuncia en octubre del mismo año activó el protocolo de protección a la víctima. La intervención de la Defensoría de la Niñez y el Ministerio Público resultó en la separación inmediata de la niña de su padre y su traslado a un hogar seguro en la ciudad de J. Augusto Saldívar.
La víctima relató cómo su padre la obligaba a vender frutas en las calles para comprar drogas y cómo aprovechaba las noches para abusar de ella. A pesar de que no se encontraron lesiones físicas evidentes, el impacto psicológico de los abusos fue claro y contundente.
El caso también arrojó luz sobre la importancia de la intervención comunitaria en la protección de los derechos de los niños. Según estadísticas del Ministerio de la Niñez y Adolescencia (MINNA), en 2021 se registraron numerosas denuncias de vecinos y vecinas preocupados por el bienestar de los menores en sus comunidades. Estos datos reflejan una creciente conciencia y responsabilidad social hacia la protección de los más vulnerables.
La condena al padre abusador es un recordatorio de la importancia de la vigilancia comunitaria y la intervención temprana. Mientras la sociedad continúa luchando contra la explotación y el abuso infantil, es esencial que las instituciones y la comunidad trabajen juntas para garantizar un futuro seguro para todos los niños.
