Tras una tormenta que azotó la zona durante las vacaciones de invierno, dos aulas de la escuela básica número 4.953 «1 de Mayo» en Horqueta quedaron sin techo. Desde entonces, los alumnos y docentes se han visto obligados a utilizar un árbol de mango y otro de guayabo como cobertura temporal. A pesar de las bajas temperaturas matutinas, algunos estudiantes continúan asistiendo a la escuela, mientras que otros padres optaron por no enviar a sus hijos debido a las precarias condiciones del lugar.
La tormenta provocó el vuelo de las chapas de zinc del techo de las dos aulas afectadas, y la lluvia causó daños a las pizarras y materiales didácticos. Aunque el machimbre de las clases pudo limitar el alcance del daño, la situación es sumamente difícil para los alumnos y el personal educativo.
La directora de la institución y la presidenta de la cooperadora escolar recurrieron a la municipalidad de Horqueta en busca de ayuda. Después de dos días, recibieron la promesa de 30 chapas de zinc para reparar el techo. Sin embargo, los alumnos esperan que las autoridades mejoren las condiciones edilicias de la escuela de manera integral, evitando que tengan que continuar estudiando bajo los árboles.
La estructura de la escuela fue construida hace más de 30 años por los propios vecinos de la zona y voluntarios, la mayoría de ellos agricultores. Si bien fue una obra realizada con esfuerzo y buena voluntad, los problemas actuales demuestran la necesidad de una mejora sustancial para brindar un ambiente educativo seguro y adecuado para los niños.
En conclusión, la escuela básica «1 de Mayo» en Horqueta enfrenta serias dificultades tras la pérdida del techo en dos aulas debido a una tormenta. Los alumnos y docentes están enfrentando condiciones precarias y piden a las autoridades una solución integral para asegurar un entorno educativo adecuado.
