La designación de Eddy Jara como director de Petróleos Paraguayos (Petropar) ha sido bien recibida por los importadores de hidrocarburos. Sin embargo, expresan dudas sobre la posibilidad de que se cumpla la promesa del presidente electo, Santiago Peña, de reducir los precios de los combustibles en G. 1,000.
El compromiso de Peña de bajar los costos de los hidrocarburos fue uno de sus puntos fuertes durante su campaña, pero los importadores de productos derivados del petróleo consideran que la promesa enfrentará obstáculos. Aunque respaldan la decisión de nombrar a Jara al frente de Petropar, piensan que la reducción de precios depende de una serie de factores externos, incluidos los precios internacionales de los combustibles y los costos de flete.
Miguel Bazán, representante de la Cámara Distribuidora Paraguaya de Combustible (Cadipac), apoya la elección de Jara y espera que su nombramiento ayude a la empresa estatal a mejorar sus operaciones. Sin embargo, tiene reservas sobre cuánto puede hacer Jara para influir en los precios del combustible, dada su dependencia de las condiciones del mercado global.
Bazán sugiere que los precios de los combustibles solo se reducirán si los precios internacionales disminuyen. Además, considera que Peña, a pesar de su amplio conocimiento del mercado, no recurrirá a la estrategia de los subsidios, ya que a largo plazo podría tener consecuencias perjudiciales para la economía paraguaya.
Respecto a la capacidad de Paraguay para influir en los precios internacionales, Bazán reitera que son «tomadores de precio», lo que significa que cualquier decisión de reducir los precios del combustible en el país estará ligada a la suerte que tengan con los precios internacionales.
El importador de combustible cuestiona cómo se abordará la promesa de reducción de precios en el futuro, ya que ni Peña ni ninguna otra figura en Paraguay tienen control sobre los precios internacionales del combustible.
