Acuerdo con la UE entusiasma al sector

Gremio celebra acuerdo Mercosur–UE y apunta al valor agregado

La Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (CAPPRO) valoró la firma del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur, que concentra a más de 250 millones de consumidores, y la Unión Europea, con casi 450 millones, como un paso de alta relevancia para profundizar la inserción internacional del Paraguay y de la región.

Una oportunidad estratégica para cambiar el perfil productivo

Desde el gremio sostienen que el acuerdo representa una oportunidad estratégica para que el Paraguay avance hacia un nuevo perfil productivo, con mayor desarrollo industrial y no solo como exportador de materias primas. Según CAPPRO, el mayor valor agregado está directamente vinculado a la generación de empleos de calidad, al incremento del ingreso de divisas y al posicionamiento global de la marca país.

En ese contexto, remarcan que la agroindustrialización no debe entenderse únicamente como una agenda sectorial, sino como una estrategia de desarrollo nacional de largo plazo.

Más que volumen: mejorar la matriz productiva

Para CAPPRO, el verdadero potencial del acuerdo entre la UE y el Mercosur no se limita al aumento de los volúmenes exportados. El foco, señalan, está en la posibilidad de que esos envíos contribuyan a mejorar la matriz productiva y a llegar a los mercados internacionales con el sello “Hecho en Paraguay”.

La Unión Europea es actualmente el principal mercado de destino de la harina de soja paraguaya, un dato que, según el gremio, ya demuestra la capacidad del país para competir con productos industrializados en mercados altamente exigentes.

Capacidad instalada y resiliencia comercial

El fortalecimiento de la transformación local de la soja y otros granos permitiría reducir la dependencia de coyunturas externas, potenciar la resiliencia del comercio exterior y consolidar al Paraguay como proveedor confiable y competitivo de alimentos con alto valor añadido.

CAPPRO recordó que durante todo el 2025 el país operó con cerca del 80% de la capacidad instalada nacional, y que el objetivo es alcanzar el 100% de manera permanente, con el fin de afianzar a toda la cadena productiva.

Exigencias europeas y trazabilidad

El acuerdo también plantea desafíos en términos de calidad, trazabilidad, transparencia y sostenibilidad, requisitos que, según el gremio, la agroindustria paraguaya y su cadena de valor ya han demostrado cumplir gracias a sus capacidades técnicas, productivas e industriales.

En ese marco, CAPPRO destacó el trabajo conjunto que impulsa con otros gremios del sector productivo en la implementación del Sistema de Identificación de Soja y Derivados (SISE). Se trata de una herramienta de aplicación voluntaria destinada a garantizar el origen y la trazabilidad de la soja paraguaya y sus derivados con destino a la Unión Europea y a otros mercados con altos estándares de control.

Finalmente, el gremio subrayó que para que el acuerdo UE–Mercosur despliegue todo su potencial, la apertura de nuevos mercados debe ir acompañada a nivel local de políticas públicas claras, previsibles y de largo plazo, que acompañen la inversión.


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