Descubren la estrategia que mantiene viva a una especie del Iguazú
Un descubrimiento científico permitió explicar cómo Paspalum lilloi, una planta que existe solo en las Cataratas del Iguazú, logra sobrevivir en un ambiente extremo y en constante transformación. Los resultados impulsaron su protección legal en Misiones.
Un microhábitat mínimo bajo presión climática
Paspalum lilloi crece únicamente en los paredones rocosos de las Cataratas, incluidos sectores de la Garganta del Diablo. Enfrenta agua en movimiento continuo, niebla permanente, humedad alta y un territorio crítico de apenas 8 km². Su presencia reducida explica su clasificación internacional como especie “en peligro crítico”.
Los cambios en el régimen de lluvias, vinculados al cambio climático, modificaron la dinámica del agua en la zona, mientras que infraestructuras cercanas alteraron el flujo natural del río. Todo esto aumenta el riesgo de perder el microhábitat del que depende su existencia.
El mecanismo reproductivo que garantiza su supervivencia
Especialistas del IBONE, el IBS y la UBA determinaron que se trata de una especie diploide, sexual y autofértil. Esto le permite producir semillas viables sin polinización cruzada.
Los ensayos comprobaron que más del 90 % de sus semillas se forman mediante autopolinización, actuando como un “seguro biológico” para sobrevivir cuando el viento, la humedad o el agua impiden la llegada de polen externo.
Esta adaptación, poco común en ambientes tan restrictivos, explica su capacidad para sostener poblaciones estables en un lugar donde casi ninguna otra planta podría hacerlo.
Cultivo ex situ y nuevas herramientas para conservarla
El equipo científico también consiguió mantener ejemplares en cultivo mediante sistemas que replican el flujo permanente de agua del hábitat natural. Esto abre la puerta a bancos de germoplasma y futuros programas de reintroducción en áreas degradadas.
La articulación entre instituciones científicas y organismos públicos permitió llevar la información al ámbito legislativo. Así, Misiones declaró a la especie como “Monumento Natural” y de “Interés Público”, prohibiendo su extracción del ambiente y exigiendo autorización científica para cualquier intervención.
Un precedente para proteger otras especies endémicas
El caso de P. lilloi evidencia cómo la ciencia puede impulsar decisiones concretas de conservación. Su estudio refuerza la necesidad de proteger especies con distribuciones extremadamente reducidas, especialmente bajo un clima aceleradamente cambiante.
Cada organismo endémico representa un capítulo irrepetible de la biodiversidad local. Su pérdida implicaría una desaparición irreversible para la Argentina y para el mundo.
¿Qué otra especie endémica te gustaría que investiguemos en profundidad? 🌿💬
📱 Sumate a nuestro canal en WhatsApp para más contenidos ambientales que conectan ciencia y territorio.
