Reubicación urgente en cárcel de CDE tras incendio
CIUDAD DEL ESTE. Un incendio ocurrido en el pabellón de la Penitenciaría Regional de Ciudad del Este movilizó a las autoridades penitenciarias la noche del domingo.
Las llamas, que comenzaron alrededor de las 21:00, fueron rápidamente controladas gracias a la intervención de los bomberos voluntarios.
Sin embargo, el incidente obligó a la reubicación urgente de 153 internos, quienes fueron trasladados temporalmente a los pasillos de otros pabellones, lo que agrava aún más el problema del hacinamiento en el centro penitenciario.
El origen del incendio
El siniestro, según las primeras hipótesis, fue provocado por la explosión de un acondicionador de aire ubicado en el pabellón “C”, que alberga tanto a internos del sector Alta como Baja, además de la cocina del recinto.
Un total de 57 reclusos estaban alojados en la sección Alta, 62 en la Baja y otros 34 trabajaban en la cocina cuando se desató el fuego. Afortunadamente, no se reportaron víctimas ni intoxicados, y todos los reclusos fueron evacuados de manera segura.
Acción inmediata para evitar tragedias
La rápida acción de los guardiacárceles y la intervención de los bomberos de Ciudad del Este fue crucial para contener el fuego antes de que pudiera extenderse a otros sectores de la penitenciaría.
De igual forma, la presencia de fuerzas de seguridad como el Grupo Especial de Operaciones (GEO), agentes del Lince y la Motorizada ayudaron a mantener el control perimetral, evitando posibles intentos de fuga en medio del caos.
Hacinamiento y problemas estructurales
Tras el incendio, las autoridades penitenciarias se enfrentan a un nuevo desafío: el hacinamiento, que ya era un problema crónico, ahora se intensifica con los internos reubicados en pasillos. Con más de 1.200 reclusos, la penitenciaría opera con el triple de su capacidad.
Funcionarios del Ministerio de Justicia ya están evaluando los daños estructurales para determinar si el pabellón afectado debe ser clausurado o puede ser rehabilitado.
Sin heridos ni fugas
El director del penal, Benjamín Ozuna, confirmó que, tras realizar el conteo de los reclusos, no se registraron ni heridos ni intentos de fuga.
«Fue una situación crítica, pero gracias a la rápida respuesta del personal, evitamos una tragedia mayor», señaló Ozuna.
