Exabogada de RGD enfrentará juicio por presentar 155 denuncias falsas
Decisión judicial tras audiencia preliminar
La abogada Emma Concepción González Ramos, exrepresentante legal de Ramón González Daher (RGD), enfrentará juicio oral por haber patrocinado 155 denuncias falsas contra las víctimas de usura del exdirigente deportivo. Esta decisión fue tomada por el juez Rolando Duarte, quien lo dispuso tras la audiencia preliminar llevada a cabo recientemente.
Acusaciones de uso indebido del Ministerio Público
La acusación sostiene que González Ramos era plenamente consciente de que las denuncias penales no tenían sustento legal, y que su objetivo era forzar cobros compulsivos utilizando al Ministerio Público como herramienta de presión al servicio de Ramón González Daher. Estas denuncias, que fueron presentadas entre 2013 y 2020, buscaban extorsionar a las víctimas mediante el cobro de sumas superiores a las deudas originales.
Origen de la causa: Sentencia contra RGD
El origen de esta causa está vinculado con la Sentencia Definitiva N° 515 del 17 de diciembre de 2021, en la cual Ramón González Daher fue condenado a 15 años de prisión por usura, lavado de dinero y denuncia falsa. En esa misma sentencia, su hijo Fernando González Karjallo recibió una pena de 5 años por lavado de activos. La sentencia ordenó la remisión de los antecedentes de la abogada González Ramos, quien patrocinó todas las denuncias que se investigaron durante ese juicio.
Exclusión de pruebas no afecta la causa
Durante la audiencia preliminar, el juez Duarte aceptó la exclusión de pruebas relacionadas con 24 causas que no fueron incluidas en la acusación. Sin embargo, el fiscal Néstor Coronel aseguró que esta exclusión no afectará el juicio, ya que existen suficientes pruebas documentales sobre las 155 denuncias restantes para sostener la acusación.
Mecanismo de extorsión contra deudores
Las denuncias falsas, presentadas por supuestas estafas y apropiaciones, estaban dirigidas contra personas que habían obtenido préstamos de Ramón González Daher. Estas acciones eran parte de un mecanismo de extorsión diseñado para presionar a los deudores y exigir el pago de sumas mucho mayores a las deudas originales.
