El periodista Ricky Alderete, publico en sus redes sociales la denuncia de una familia que pide justicia y relató cómo falleció la Sra. Evangelista Dorca. Lo que empezó siendo una internación para un procedimiento, terminó en varias infecciones adquiridas, una herida completamente necrosada y el Centro Médico La Costa demandado.
Evangelista Dorca falleció el 21 de febrero del 2018, y ese mismo día la familia realizó una denuncia por un hecho a determinar, contra personas innomidadas, con causa N°250/18, hoy con nueva caratula de “homicidio culposo”, donde se incluyó el historial clínico de la Sra. Evangelista y la autopsia.
La denuncia se realizó en la Unidad Fiscal Nro. 1, de la Fiscalía Barrial Nro. 9, a cargo de la fiscal Claide Acosta. En paralelo, el Centro Médico la Costa fue demandado por indemnización de daños y perjuicios en el fuero civil. Así empezó todo. En agosto del 2017, Evangelista Dorcas Dagogliano de Coronel de 74 años sufrió una descompensación y su ritmo cardíaco había descendido abruptamente. Se la trasladó al Santa Julia. Allí, por recomendación médica, se le colocó un marcapasos. Esto fue el 14 de agosto del 2017. Es importante este detalle: al momento de ingresar al Santa Julia, la Sra. Evangelista Dorcas no presentaba ninguna lesión sacra en el cuerpo.
La operación del marcapasos fue exitosa. Permaneció en UTI por unos días y luego fue derivada a sala común, hasta que fue dada de alta el 1 septiembre del 2017. Sin embargo, durante su periodo de internación, la Sra. Evangelista desarrolló una “escara sacra”. Según consta en la denuncia, dicha escara fue consecuencia de un manejo ineficiente del equipo de enfermería.

Mientras tanto, el Dr. Hugo Gómez mencionaba que existía una estabilidad de la escara, motivo por el cual la paciente ingresó en primer lugar al Centro Médico La Costa. Las cosas se complicaron cuando se detectó una endocarditis por una infección del cable del marcapasos donde se descubrió una “vegetación de bacterias”. De allí en adelante, la Sra. Evangelista fue desmejorando, al punto que tuvieron que intubarla y mantenerla con respirador artificial. Esto fue el 27 de diciembre del 2017.
Idas y vueltas: el 4 de enero decidieron sacar la intubación por un supuesta mejoría de la paciente y también dejarla sin respirador artificial, pero el 6 de enero volvieron a intubarla y conectarla a un respirador artificial por un supuesto riesgo de que sufra un paro cardiorrespiratorio. La familia decidió hacer interconsultas y preguntar con insistencia cómo seguía la herida por la cuál habían ingresado al Centro Médico La Costa. Según la denuncia, el 7 de febrero del 2018 la familia es notificada de que esa herida estaba “horrible” y recién el 10 de febrero le muestran en fotografía cómo se encontraba la herida en ese momento. Una herida putrefacta y necrosada.
Es decir, recién 10 días antes del fallecimiento de la Sra. Evangelista, la familia fue notificada de cómo se encontraba realmente la herida.La paciente ingresó “con una escara un poco mayor al tamaño de una nuez, sale muerta, con una sepsis, con una endocarditis y con una escara que abarcaba gran parte de la espalda, comprometiendo inclusive órganos internos”, se lee textualmente en el relato de los hechos de la denuncia.
Lo grave, según la familia, es que se les negó la inclusión de pruebas fundamentales, una de ellas es el rechazo al pedido de careo entre el médico tratante, Dr. Wattiez, antes del ingreso a La Costa y el Dr. Hugo Gómez quien trató a la Sra. Evangelista ya una vez ingresada.
Actualmente el proceso se encuentra en cierre del periodo probatorio. Algunas preguntas que deberán responderse son: ¿hubo negligencia médica? ¿existió mala praxis? ¿fue la familia notificada fuera de tiempo sobre el estado real de la paciente? ¿hubo encubrimiento por parte del personal médico sobre el estado de salud de la Sra. Evangelista? ¿cuál es la responsabilidad de cada uno de los médicos que trataron a la Sra. Evangelista?
