Adiós Reina Mágica

Por: Mario Ferreiro

Adiós Ana Mae Bullock, ha concluido tu largo periplo que te llevó desde aquel humilde hospital público de Brownsville, hasta los mayores escenarios del mundo. Fueron 54 años sobre aquellos tablados de la vida, en donde padeciste la injusticia y el oprobio del racismo, hasta que venciste al miedo y la maldad imperantes en aquella Norteamérica segregacionista y brutal, para ser reconocida en todo el planeta.

Quizá por eso elegiste Europa como tu morada final, porque allí te sentías verdaderamente querida. “Allá soy una megaestrella” le dijiste una vez a Larry King, “como Madonna en los EEUU” completaste, entre divertida y sincera.

Como lo dijo genialmente el cantautor español Javier Ruibal en sus redes sociales:
“No estuvo mal compañera/Tu paso por esta vida/Sonriente, divertida, /Empoderada pantera, /No hubo quien se resistiera/A tu fuerza poderosa. /Se nos escapó una cosa/Que nadie tuvo prevista:/Un mundo blanco y racista/Y Tina Turner su Diosa”.

A lo que yo agrego:

Fuiste la Reina Ácida en Tommy, a quien fuimos a venerar una tarde cualquiera de cine matiné, en los abúlicos años ’70. Musa inspiradora de nuestra ferviente juventud. Póster raído en el viejo escondite de la adolescencia. Disco misterioso, anhelado en las vitrinas de Music-Hall bajo el título de “Nutbush City Limits”, que recién pudimos disfrutar plenamente en nuestra madurez.

Mujer maltratada por Ike el malvado, a quien sin embargo despojaste de su apellido. Encarnizado genialmente por Laurence Fishburne en la peli “What’s love got to do with it” de 1993, en la que Angela Bassset te hace estricta justicia en materia de fortaleza y sensualidad.

Voz heroica de la banda sonora e intérprete genial la perversa Tía Ama, de Mad Max 3. Inesperada anfitriona del jet-set internacional. Quien te viera en los polvorosos caminos rurales de Nutbush, transitando la autopista estatal 19 una y otra vez.

Fuiste fantasía de Knopfler que te resucita en 1984, reconociendo así que sus Sultanes del Swing eran en realidad su fascinación por la música negra del sur profundo de los EEUU, como tantos otros coetáneos roqueros de esa áspera roca enclavada en el atlántico norte llamada Inglaterra.

Fenómeno de masas vía MTV, donde te reinventaste una vez más. Cantora solidaria de “We Are The World”, dirigida por Quincy, acompañada por Lionel y Michael entre tantos otros. Siempre abanderada del soul, esa música visceral que solo se puede comprender escuchándote a vos, a Aretha y Otis.

Fantasía colectiva de Jagger, Elton John, Bowie Rod Stewart, Prince y tantos otros que se rindieron a tus pies. Mientras te marchas, cantemos juntos “Let’s Stay toghether”, del Reverendo Al Green, y sumerjámonos para siempre en el mar profundo de la eternidad.

Descansa al fin en paz mágica soberana, tu misión en la tierra ha concluido. Ahora ya todo es ritmo y blues, en la comarca infinita de un paraíso de música y belleza, en el que ya nadie jamás te volverá a maltratar.

MF

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