Debate en Parlamento turco termina en moquete
Estambul. El Parlamento turco se convirtió en un escenario de caos cuando un acalorado debate sobre el caso del exdiputado Can Atalay derivó en una pelea a puñetazos. La sesión de moquetes, convocada por la oposición para discutir la restitución de Atalay, fue interrumpida cuando un diputado del partido gobernante AKP golpeó a Ahmet Sik, compañero de Atalay en el TIP. La violencia escaló rápidamente, donde casi todos los presentes se sumaron a la violencia desenfrenada.
La raíz del conflicto: el caso de Can Atalay
Can Atalay, un exdiputado del partido izquierdista TIP, había sido despojado de su escaño en enero de este año tras ser condenado por “intento de derrocar el Gobierno”, re tranki, debido a su participación en las protestas antigubernamentales de 2013. Aunque la condena fue ratificada por el Tribunal Supremo, el Tribunal Constitucional falló que Atalay gozaba de inmunidad parlamentaria desde su elección en mayo de 2023, por lo que la sentencia debía ser anulada.
La respuesta del AKP y la tensión creciente
A pesar de la decisión del Tribunal Constitucional, el partido gobernante AKP se opuso firmemente a la restitución del escaño de Atalay. Esta postura fue respaldada por el presidente Recep Tayyip Erdogan, quien desafió la autoridad del Tribunal Constitucional, generando una profunda división política en Turquía. Durante el debate, Ahmet Sik acusó al AKP de actuar sin vergüenza, lo que provocó la reacción violenta de un diputado del AKP, desencadenando la pelea.
Violencia en el hemiciclo: una diputada herida
La diputada Gülistan Koçyigit, del partido DEM, resultó herida durante los enfrentamientos, dejando un rastro de sangre en el suelo del Parlamento. Este incidente subraya la alta tensión que domina la política turca y la fragilidad del proceso democrático en el país.
Un futuro incierto para la política turca
El caso de Can Atalay no solo ha puesto en jaque el sistema judicial turco, sino que también ha exacerbado las tensiones políticas, con el AKP desafiando abiertamente la autoridad del Tribunal Constitucional. Este episodio podría marcar un antes y un después en la política turca, dejando en evidencia las profundas divisiones que atraviesan al país.
