Por eso seguimos flotando y no podemos impulsarnos hacia arriba, seguramente no lo queremos. Hacer plancha en el agua produce una sensación agradable y más aún en el mar, pero no nos lleva a ningún lado, es la marea la que nos guía, hacia donde no sabemos, ni a la izquierda ni a la derecha, a diferencia de cuando se nada. El viento mucho no importa porque no tenemos velas, ya que tampoco tenemos norte, excepto la albirroja que ahora está en el norte.
Quizás la inercia stronista nos mantiene a flote, la moneda más fuerte de la región, el guaraní tiene casi 90 años, la represa otrora más grande del mundo y a pesar de esta ruidosa farsa democrática, los impuestos, el robo legalizado, sigue siendo una ventaja comparativa en el subcontinente.
Cuando surgió el liderazgo de Lino Oviedo se agitaron las aguas en el Paraguay, empezaron a tambalear las canoas, los barquitos y rodados también. La real democracia amenazaba con coagular en un gobierno de base popular, autóctono, legítimo y cambiar la farsa que se estaba viviendo.
El “establishment” de entonces entró en tremendo pánico, cobarde y estridente. Alguien amenazaba con llegar con el solo pero suficiente respaldo del pueblo y barrer toda la escoria como escoba nueva, pero prevaleció la basura por la tremenda corrupción e inmoralidad del gobierno sodomita de Wasmosy y la prensa ramera más conocida cuando eso como la “prensa amiga”.
Tuvimos nuestro fenómeno político al estilo Bolsonaro, Bukele y Milei si se quiere, no estoy diciendo que era calcado, aún entre estos hay diferencias, pero era nuestro, el que nos iba a devolver el amor propio, el gusto por ser nosotros con nuestras tradiciones y valores, no digo que íbamos a rechazar lo foráneo, el rock n roll iba a seguir sonando, pero la polka más “juerte” aún.
El tema es que actualmente y desde hace un tiempo las aguas se están agitando alrededor nuestro y en todo América del Sur, solo Brasil y Venezuela siguen usurpados por la izquierda ladrona y asesina con Barrabás y Jezabel al mando respectivamente. Como alguien que mete el brazo en la bañera y comienza a remover el agua hasta desbordarse, fue el de Donald Trump desde Norteamérica el que lo hizo.
Igual puede decirse que tenemos un gobierno de “lujo” con el presidente Peña como Jefe de Estado, pero como dijo Borges: “el lujo es una vulgaridad”, por ello, digo yo, es preferible lo autóctono, lo legítimo, lo nuestro, ñane mba’e teete.
Basta mirar las veredas de Asunción llenas de frutos caídos, pudriéndose, y cuidado con esto, no sea que el Creador algún día nos reclame.
Por su parte, los holandeses, que en mi opinión conforman un pueblo maravilloso, exitoso y valiente, retrocedieron el mar para ganar tierras para el cultivo y no morir de hambre, conocidos como “polder-lands”.
Esta técnica se desarrolló por primera vez en el siglo XII, en la región de Flandes. Los neerlandeses se han convertido en auténticos maestros en el arte de conquistar las tierras situadas a orillas del mar, que se hallan a su mismo nivel o inferior, para darles de esta forma un aprovechamiento agrícola. (Fuente Wikimierda)
No estoy seguro, pero se dijo que, en la Argentina, el país más rico del mundo a principios del siglo XX, se comieron algunos gatos durante una de sus crisis sucesivas, gatas también, creo que Lugo fue uno de los comensales. Pero mirémonos a nosotros, con todo el alimento que se pudre en las calles.
Feliz domingo para la gente decente fue el último gracias al ajustado triunfo de Abelardo de la Espriella en Colombia. Otro más que se suma a la agitación de las aguas y a navegar hacia el lado correcto, la derecha y más allá aún, y la alianza con el Estado judío, del pueblo elegido. Atrás va a quedando el puto Petro con su comunismo y antisemitismo. Similar fenómeno sucede en Ecuador con Daniel Noboa y en Chile con José Antonio Kast luego de haber sufrido a otro puto y comunista además de antisemita como Gabriel Boric, un chiste de muy mal gusto.
De modo que, de seguir esta marea, todo indica que así será y crecerá aún más, el Paraguay va ir quedando en feroz “orsay” con su marasmo conservador, tibieza y cobardía de no querer navegar hacia nuevos horizontes. Cómplice el pueblo, idólatras del Estado con una ética religiosa de lo más hipócrita como la católica que necesita de la pobreza para ser la opción no importa cuán profunda sea la corrupción, fomenta también la idolatría al Estado.
Esta prensa asquerosa, vendida, bandida, vende-patria, totalmente prostituida y encima ignorante, es quizás el principal escollo a sortear para apuntar al libertarismo.
Ahí estaba Jorge Torres tartamudeando y exhibiendo toda su hilacha ante Milei en una nota que se hizo mediante el periodista argentino Eduardo Feiman, no estaba a la altura de la circunstancia ni por si acaso, fue vergonzoso. Y con esto, como prueba un botón, se nota el orsay del Paraguay, ay, ay ay.
Como en los países árabes, en los cuales, al final, la abundancia de petróleo les resulta una maldición, se le apoda luego la mierda del diablo, esta situación, la nuestra, la de nunca tocar fondo y seguir andando, jodiendo, entre ser o no ser y más que nada parecer, puede hacernos a la larga perecer.
Y de hecho carecemos de lo que más se requiere para evitarlo, el conocimiento, por aquello que puede leerse en la Biblia, cuando no, en el libro del profeta Oseas: “Mi pueblo pereció porque le faltó conocimiento” Oseas 4:6
Sin duda ha irrumpido la inversión extranjera en el Paraguay de manera fabulosa, a Dios gracias, pero si no nos animamos a dejar la idolatría, a la larga o a la corta vamos a desaparecer como pueblo por la falta de conocimiento. Cuando nos demos cuenta que el Estado es nuestro enemigo, solo entonces habremos dado el primer paso hacia el entendimiento.
Shabat Shalom
Escrito por El Padrino
Raúl Melamed

