El cuerpo pasa factura por las horas en la silla
Largas jornadas frente a la pantalla, llegadas más tarde por el frío, menos caminatas espontáneas. El sedentarismo invernal tiene un costo concreto sobre la salud y el Ministerio de Salud Pública —a través de la Dirección General de Promoción de la Salud— salió a recordarlo: «el frío no debe convertirse en una excusa para reducir el movimiento diario». El mensaje, alineado con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), apunta a una receta sencilla: pausas activas, cortas y frecuentes.
Qué riesgos suma estar muchas horas sentado
La cartera sanitaria recordó que mantenerse demasiado tiempo en la silla, especialmente sin compensar con movimiento, está asociado a un mayor riesgo de varias condiciones: diabetes, obesidad, trastornos cardiovasculares, dolores musculares y articulares, estrés laboral y problemas circulatorios. No se trata de un solo factor, sino de una combinación de efectos que se acumulan con los meses.
La fórmula simple que propone Salud Pública
La recomendación oficial es clara y accesible: levantarse de la silla al menos cada dos horas, con pausas de unos cinco minutos, hasta sumar alrededor de 30 minutos de actividad acumulada al día. No hace falta equipamiento ni un gimnasio cerca. La idea es romper el bloque continuo de inactividad varias veces a lo largo de la jornada.
Pausas activas que no requieren equipo
Las opciones que se pueden integrar a cualquier oficina, comercio o trabajo desde casa son varias:
- Estiramientos de cuello y movilidad de hombros, sin levantarse de la silla.
- Movimientos articulares: rotación de muñecas, tobillos y tronco.
- Respiraciones profundas para resetear el ritmo.
- Caminatas cortas por pasillos o escaleras.
- Series breves de «levantarse y sentarse» desde la silla, como sentadillas suaves.
El propio Ministerio remarca un dato útil: estas pausas no requieren espacios amplios ni vestimenta especial, así que la barrera de entrada es mínima.
Beneficios que van más allá del cuerpo
Las pausas activas no solo mueven músculos: también ordenan la cabeza. Según las recomendaciones difundidas, ayudarían a bajar el estrés laboral, mejorar la concentración y sostener la productividad a lo largo del día. En invierno suman además otro efecto inmediato: generan calor corporal, lo que ayuda a sentirse más cómodo en ambientes fríos.
La síntesis que propone la cartera sanitaria es contundente: «Mantener el cuerpo en movimiento durante la jornada no representa una pérdida de tiempo, sino una inversión en salud».
Cuándo prestar más atención
Ante dolores articulares persistentes, hinchazón en las piernas, mareos o cualquier síntoma que se sostenga en el tiempo, lo aconsejable es consultar con un profesional de la salud para descartar otras causas.
Importante: esta información es de carácter divulgativo y no reemplaza la indicación de un profesional de la salud.
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