Comer arroz al día siguiente podría cambiar su efecto en el cuerpo
Cocinar arroz, pasta o papas y dejarlos enfriar antes de consumirlos puede parecer solo otro consejo viral, pero la evidencia científica indica que este simple hábito puede modificar la forma en que el organismo procesa estos alimentos. Al enfriarse, parte de sus almidones se transforman en una versión más beneficiosa para la salud, conocida como almidón resistente.
Este tipo de almidón se asocia con niveles más estables de glucosa en sangre, mejor salud intestinal y un posible menor riesgo de ciertos tipos de cáncer, lo que explica por qué el llamado “arroz de ayer” genera cada vez más interés en el ámbito de la nutrición.
Qué es el almidón resistente y por qué importa
El almidón resistente es un tipo de fibra que se encuentra de forma natural en alimentos vegetales como cereales integrales, frijoles, frutos secos, semillas, plátano verde y plátano macho. Sin embargo, también puede aumentarse en alimentos ricos en almidón común, como el arroz, la pasta y las papas, una vez cocidos y enfriados.
Según Balazs Bajka, fisiólogo intestinal del King’s College de Londres, la cocción y posterior enfriamiento hacen que las moléculas de almidón se compacten, lo que dificulta su digestión. De esta manera, parte del almidón se vuelve “resistente”, es decir, no se descompone ni se absorbe tan rápidamente como azúcar en el torrente sanguíneo.
Incluso cuando las sobras se recalientan al día siguiente, la mayor parte del almidón resistente permanece, manteniendo sus posibles beneficios.
Menor impacto en la glucosa en sangre
Uno de los beneficios más destacados del almidón resistente es su efecto sobre el azúcar en sangre. Kimberley Rose-Francis, dietista especializada en pacientes con diabetes, explicó que este tipo de almidón no eleva la glucosa de la misma manera que los almidones normales, justamente porque se digiere con mayor lentitud.
Por este motivo, esta técnica puede ser especialmente útil para personas con diabetes tipo 2 o prediabetes, que suelen evitar alimentos ricos en almidón por temor a aumentos bruscos de glucosa.
Un aliado para la salud intestinal
El almidón resistente no se digiere completamente en el intestino delgado, sino que llega al intestino grueso, donde alimenta a los microbios beneficiosos. Según Bajka, este proceso favorece la producción de compuestos asociados con menor inflamación, reducción del colesterol y una mejor salud intestinal general.
Además, al actuar como fibra, contribuye al equilibrio de la microbiota y al buen funcionamiento digestivo.
Posibles beneficios frente a ciertos tipos de cáncer
Existen indicios de que el almidón resistente podría reducir el riesgo de algunos tipos de cáncer, aunque los especialistas aclaran que se necesita más investigación.
Según Annette Goldberg, dietista del Instituto Oncológico Dana-Farber de Boston, un ensayo con más de 900 personas con síndrome de Lynch —una afección genética que aumenta el riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer— mostró resultados relevantes. Los participantes que consumieron 30 gramos diarios de un suplemento de almidón resistente durante hasta cuatro años tuvieron, hasta 20 años después, la mitad de probabilidades de desarrollar otros tipos de cáncer, en especial del tracto gastrointestinal superior, como estómago o páncreas, en comparación con quienes tomaron un placebo.
No se observaron cambios en el riesgo de cáncer colorrectal, y los investigadores aclararon que la empresa que proporcionó el suplemento no participó en el diseño ni en el análisis del estudio.
Más fibra, con menos molestias digestivas
Según Mindy Patterson, profesora adjunta de nutrición y ciencias de la alimentación de la Universidad de la Mujer en Texas, cocinar y enfriar alimentos ricos en almidón también aumenta su contenido total de fibra.
La fibra se ha relacionado con la reducción del riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer. Además, cuando se consume en forma de almidón resistente, es menos probable que provoque gases o hinchazón, en comparación con otras formas de fibra.
Conclusión: un cambio simple con beneficios reales
A la mayoría de las personas les vendría bien consumir más fibra, ya sea en forma de almidón resistente o no, explicó Patterson. Cereales integrales, frutas, verduras y legumbres siguen siendo fuentes clave.
Pero además de los alimentos que contienen almidón resistente de manera natural, es posible aumentarlo en arroz, pasta y papas simplemente cocinándolos y enfriándolos. Para personas con diabetes tipo 2 o prediabetes, esta técnica puede resultar especialmente útil.
Rose-Francis comentó que muchos de sus pacientes prueban este método y observan diferencias en sus niveles de glucosa en sangre. Tal vez por eso, uno de sus videos sobre el tema alcanzó 1,3 millones de vistas en TikTok. “Le da esperanza a la gente”, concluyó.
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