Aquí me refiero a los niveles de agua y la moneda en la república islámica de Irán. Hoy día el rial se cotiza a millón y medio por dólar, más bajo que esto solo puede caer el periodista argentino Jorge Rial, disculpen la grosería de nombrarlo.
Recuerdo que poco antes de la caída de Stroessner el dólar se disparó de una manera increíble luego de tantos años de estabilidad monetaria.
Semanas atrás en este medio se publicó mi artículo “Irán se seca y se hunde, se muere”, en el cual, explico las consecuencias apocalípticas por la escasez de agua tal como se lee en ciertas historias bíblicas. Mal que les pese a algunos cultores de la “ciencia” esta es una más y no tiene nada que ver con la patraña del calentamiento global sino con la corrupción del régimen iraní y su política belicista, sobre todo contra Israel, y así le va. ¿Se podía distinguir entre nazis y alemanes durante la segunda guerra mundial?
Difícil, pero si miramos su historia sin duda, el nazismo fue como un turbo cáncer que contaminó y pudrió a la sociedad alemana humillada como estaba, con las defensas bajas, por el Tratado de Versalles.
¿Se pueden distinguir los persas de los musulmanes? Difícil también porque el islam es un cáncer maligno que se ha esparcido durante casi medio siglo en Irán desde que gobiernan los ayatolás. Pero, aquí también hay antecedentes, como los hubo en la Alemania previa al nazismo, debido a oscuras maniobras foráneas del Reino Unido y Estados Unidos.
Estos son los corresponsables directos del caos que vive Irán actualmente por derrocar en 1953 un gobierno legítimo, autóctono y laico electo democráticamente por el pueblo persa en 1951, el de Mohammad Mossadehg, quien nacionalizó el petróleo iraní.
Esto fue en detrimento directo de la compañía British Petroleum (BP), la cual, como vampiro insaciable de sangre, succionaba casi toda la producción del país dejando migajas a los locales.
Entonces, el imperio británico pidió ayuda a sus hijos de puta en este caso y la CIA, cuando no, preparó el golpe de Estado que logró instaurar al sha Reza Palehvi con una policía política brutal, la cual, no escatimó esfuerzo en reprimir cualquier atisbo de disidencia al gobierno impuesto y servil a los intereses de occidente hasta su derrocamiento en 1979 por parte de la revolución islámica.
Hoy, el pueblo persa se rebela contra el régimen tiránico del ayatolá saliendo a las calles, más por la amenaza de la sed y el hambre que por una cuestión ideológica o religiosa.
Sin duda la guerra de los 12 días dio un golpe duro al régimen haciéndolo tambalear luego de las operaciones quirúrgicas de Israel mediante las FDI y el MOSSAD, las cuales, agrietaron y humillaron duramente el gobierno de la república islámica.
De aquí a poco no habrá más un ayatolá oprimiendo al pueblo persa y quizás tengan un gobernante que les devuelva la dignidad como el rey Ciro.
Shabat Shalom.
Escrito por El Padrino
Raúl Melamed


Excelente, ya se fue Maduro ojalá pronto el ayatola también…