Puerca es la ignorancia y procaz el ignorante. Habla al pedo o no dice nada porque no sabe nada.
Un locutor uruguayo que escribió un libro, grueso para más, me dijo que acaso los judíos no manejan los medios masivos de comunicación en todo el mundo. Mi respuesta fue el silencio y una mirada entre desagradable y de sorpresa ante la estupidez que había dicho. Su expresión denotaba un bajo nivel de clase y no precisamente por su status económico. Esto demuestra que aún los ignorantes pueden escribir libros.
Como que de siempre dice el valle, vamos por parte dijo el descuartizador.
Los tiempos que nos toca vivir, son fabulosos, gozosos, si lo sabemos interpretar.
Sin duda Hollywood fue construida mayormente por judíos, al menos las grandes compañías y los grandes estudios. Luego terminó su época dorada irónicamente cuando llegó el tecnicolor.
A partir de entonces, se convirtió en un nicho de gente que comenzó a idolatrarse. Surgieron las estrellas rutilantes mediante esa magia que emanaba de las pantallas. Se hizo de esto una feroz industria y empezaron los cultos a las figuras de los distintos estudios para ver quien brillaba más, se creyeron y siguen creyéndose algunos, semidioses cuando no dioses. Como si ídolos paganos cobraran vida o estatuas de mármol de dioses griegos. Pero, más allá de esta ilusión, siguen siendo humanos de carne y hueso y de los peores, además, la mayoría son idiotas, ignorantes y casi todos degenerados.
“No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.” Éxodo 20:4-6
Este es uno de los 10 mandamientos, así está definida la idolatría en la Biblia. Un pecado que enoja mucho al Señor de los Cielos.
El rey David describió a los ídolos en uno de sus salmos de manera inobjetable:
Tienen boca, y no hablan;
Tienen ojos, y no ven;
Tienen orejas, y no oyen;
Tampoco hay aliento en sus bocas.
Semejantes a ellos son los que los hacen, Y todos los que en ellos confían. Salmo 135: 16-18
Ante la figura del presidente Donald Trump, estos actores de bolawood se sienten como los demonios ante Jesús, no lo soportan, quizás porque el presidente estadounidense es un verdadero ídolo de carne y hueso y no falso como ellos. Este fenómeno hizo que de repente salgan a opinar sobre política sin que nadie les pregunte y menos aún le importe, pero quedando en evidencia cuan pelotudos e ignorantes son.
En Hollywood, todos dicen estupideces similares con respecto a la política. Eran más lindos callados, ahora vemos que son pura bosta, ídolos de estiércol.
Shabat Shalom
El Padrino
Raúl Melamed

