El pensamiento occidental se basaba en la cultura llamada judeo-cristiana que en verdad es solo judía, un pacto antiguo y otro nuevo con el pueblo escogido por Dios para relacionarse con el mundo.
Hay tantas verdades que no se dicen por cuidar ciertas formas o simplemente porque se carece del coraje para hacerlo, no es el ejemplo que nos dejó quién partió la historia en dos. Verdades que quedan enterradas o arrinconadas porque hay quienes se ofenderían al oírlas. Sin embargo, a mí me encanta repetirlas y si ofenden mejor, no soy yo el que ofende.
En primer lugar, lo que construyó a occidente vino del medio oriente, no fue una construcción autóctona.
En segundo lugar, la ignorancia actual aleja a la gente del conocimiento de episodios históricos fundamentales para interpretar los tiempos que se viven.
Me da risa el solo pensar que un sacerdote podría explicar que existen dos pactos entre Dios y los judíos que siguen vigentes. El primero obviamente lo cumplen los hebreos, siguen bajo el yugo de la ley mosaica. Pero quien propuso el nuevo dijo claramente:
“No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.
Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasarán de la ley, hasta que todo se haya cumplido.” Mateo 5:17-18
Pónganse el sayo a quienes les caiga: ¡Ignorantes!
La cultura occidental también creció con una levadura contaminante; el catolicismo, el cual, no tiene nada de judeo-cristiano sino de greco-romano.
Religión pagana disfrazada de cristianismo parida en el concilio de Nicea por el emperador Constantino quien impuso un constructo blasfemo como nueva religión de todo el imperio romano con el objetivo de amalgamarlo.
Y es así que en la grey referida como cristiana crecen el trigo y la cizaña, lo verdadero y lo falso, la historia europea es la prueba de esta esquizofrenia.
¿Alguien se ofendió? Me alegraría mucho.
Tercero y disculpen el lenguaje; ¿Cómo puta vas a llamarte cristiano y apoyar la mentira palestina por razones “humanitarias” y declararte “anti sionista” pero no “antisemita”, esto sí que es un oxímoron?
¡Mayor ignorancia!
¿Cómo se identifica a un verdadero cristiano?
Por su amor a los judíos, esta es la respuesta correcta. Clarísimo, para el que entiende, no así para la enorme cantidad de necios que dicen ser cristianos.
“Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos.” Juan 4:22
Chúpense esa mandarina para no decir cómanse una banana.
¡Ignorantes supinos!
Los primeros y verdaderos cristianos fueron todos judíos, la famosa imagen de la última cena que adorna tantas paredes en el mundo occidental lo demuestra, aunque no aparece en el cuadro, hasta el mozo era judío.
Y los últimos verdaderos cristianos también serán judíos, los 144 mil del remanente fiel que serán, penosamente, martirizados en el tiempo del fin.
Me gustaría que se sigan ofendiendo, pero tendrán que lidiar con el mismo Hijo de Dios quien en su paso por la Tierra no quiso siquiera hablar con nadie que no sea judío. Fue muy claro:
“Él respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.” Mateo 15:24
Tráguese nomás este carozo porque el contexto que adorna a esta sentencia es mucho peor, se lo que les digo.
Ninguno de los gentiles hubiera escuchado las Buenas Nuevas si no fuera por un apóstol llamado exclusivamente para ellos: Pablo.
Debo admitir que a mi criterio fue el más preparado e inteligente por sobre el resto de los 12.
La carta a los romanos es la epístola más exquisita de toda la Biblia y esto es mucho decir, aunque es solo mi opinión, que va. De cualquier manera, cuántos de ustedes pueden tener tan siquiera una mínima expresión al respecto cuando que conocen poco o nada.
Tampoco sean más necios de lo que son creyendo en las concesiones de la falsa y fallida diosa “democracia” que iguala todas las opiniones, nada más estúpido que esto. ¡Estúpidos!
Así que, gánense el respeto mediante el conocimiento y no se molesten tanto por las ofensas, porque en verdad son mucho peor de lo que creen.
Thomas Pain fue un hombre extraordinario para la historia del hombre, en especial la moderna.
Encendió la revolución americana con la chispa de su panfleto “Sentido Común”, algo casi extinto hoy día en esta generación de idiotas.
Diseñó puentes sobre el río Támesis de Londres, un genio incomparable, no en vano fue amigo personal de Benjamín Franklin.
Pero por sobre todo esto que es mucho, muchísimo para un solo hombre, lo que de él más quedó en mi mente es esta sentencia que la escribo de memoria:
“El que no se atreve a ofender no puede ser honesto.”
Y esto tiene mucho mérito y más aún aquí en el Paraguay donde la forma más cara y complicada de vivir es siendo honesto, no robar ni corromperse, pero para honrar completamente el término, también uno debe serlo en el sentido que Thomas Pain sentenció.
Esto no quiere decir que uno le diga al otro cualquier diatriba o injuria injustificadamente, ahí deberá lidiar con las consecuencias y lo mínimo que podría recibir es una trompada como merecen millones de esta generación de “cristal” que le llaman por hacerlo mediante las redes sociales cloacales.
A veces, para salvar el honor, nada más saludable que un buen moquete. Y creo que, más que nunca, estamos en un tiempo de moquete y ya no de debate para enfrentar a tantos cobardes indignos que pululan entre nosotros tirándonos piedras y escondiendo la mano, pero cuando se les enfrenta lloran por sus “derechos”. Habrase visto semejante generación de degenerados.
Por ello, creo que también es tiempo que los sodomitas vuelvan a tener vergüenza de serlo y no de sentirse “orgullosos”, ¿de que carajos? ¿De ir contramano a bocinazos? Pero ¿Qué es esta demencia? He dicho.
Shabat Shalom
Escrito por El Padrino
Raúl Melamed


Excelente articulo y adhiero plenamente