El reciente cese de la cooperación directa entre la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) de Paraguay y la Administración de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos ha generado diversas reacciones y preocupaciones en el país.
Comandante de la Policía Nacional desconocía la situación
El comandante de la Policía Nacional, comisario Carlos Benítez, reveló que se enteró de la separación entre la DEA y la Senad a través de medios de comunicación. Posteriormente, accedió a información oficial que indica que la Unidad de Inteligencia Sensible (SIU) estará ahora bajo la responsabilidad exclusiva de la Policía Nacional. Benítez destacó que esta reestructuración busca potenciar las capacidades de la Policía en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico.
Opiniones de exautoridades y legisladores
La exministra de Justicia, Cecilia Pérez, expresó que los narcotraficantes y la «narcopolítica» podrían beneficiarse de esta decisión, ya que el crimen organizado es transnacional y requiere cooperación internacional para ser combatido eficazmente. Por su parte, el diputado Mauricio Espínola cuestionó el cese de la cooperación, afirmando que «esto debilita la institucionalidad» y que la DEA ha brindado resultados importantes en operaciones como «A Ultranza».
Aclaraciones de las autoridades actuales
En una conferencia de prensa, el ministro del Interior, Enrique Riera, y el ministro de la Senad, Jalil Rachid, aseguraron que la cooperación con la DEA no ha terminado, sino que se ha «redireccionado» hacia la Policía Nacional. Rachid explicó que la decisión busca fortalecer las tareas de inteligencia de la Senad, mientras que Riera enfatizó la necesidad de equilibrar las fuerzas entre la Policía y la Senad en la lucha contra el narcotráfico.
Preocupaciones en el ámbito judicial
Jueces y fiscales especializados en crimen organizado han manifestado la importancia del apoyo de Estados Unidos, a través de la SIU y la DEA, en la lucha contra el narcotráfico en Paraguay. Consideran que la cooperación internacional es clave para enfrentar eficazmente el crimen organizado y que su interrupción podría afectar las investigaciones en curso.
En resumen, la reestructuración de la cooperación entre la Senad y la DEA ha suscitado diversas opiniones y preocupaciones en Paraguay, especialmente en relación con la eficacia de la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.
