El ministro de Educación, Luis Ramírez, enfrenta crecientes cuestionamientos por la falta de transparencia y rendición de cuentas en su gestión.
El programa Ñe’ery, con una inversión de 12 millones de dólares, ha generado alarma en el Congreso debido a la desprolijidad en el manejo de los recursos y la falta de resultados tangibles.
Problemas en el financiamiento del programa Ñe’ery
Los docentes han admitido que deben financiar de su propio bolsillo la compra de libros y materiales necesarios para cumplir con los requisitos del programa Ñe’ery, ante la ausencia de desembolsos por parte del Ministerio de Educación.
Esta situación ha generado malestar y preocupación en el sector educativo, ya que los maestros se ven obligados a asumir costos que deberían ser cubiertos por el programa.
Días atrás, Ramírez despidió a su viceministra, María Gloria Pereira, alegando pocos avances en el programa de lectoescritura y en la recolección de datos solicitada por el Ministerio de Desarrollo Social para el programa Hambre Cero.
Esta medida ha generado tensión y críticas entre los sindicatos docentes, que consideran injusto responsabilizar a Pereira por las falencias del programa.
Posibles cambios en el Ministerio de Educación
La crisis se profundiza ante la posible destitución de Ramírez, prevista para los primeros días de agosto.
En su lugar podría asumir Federico Mora, actual viceministro de Educación Superior, quien cuenta con el apoyo de la senadora Lizarella Valiente.
Este cambio genera incertidumbre y expectativas sobre el futuro del Ministerio de Educación y la continuidad de los programas en marcha.
Denuncias de ejecución deficiente del programa Ñe’ery
El programa Ñe’ery, patrocinado por la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y financiado por la Unión Europea, obliga a las escuelas públicas a crear espacios de lectura como parte de las interacciones pedagógicas y sociales.
Sin embargo, fuentes del MEC han señalado que el proyecto se ejecuta sin control ni capacitación adecuada de los docentes.
Algunas organizaciones de maestros han denunciado que sus colegas se limitan a sacar fotos de los alumnos posando con libros para remitirlas a la supervisión como prueba de la ejecución del proyecto.
Estas prácticas han sido calificadas como una «feroz tragada de plata» por parte de los docentes, quienes argumentan que no se está cumpliendo el objetivo de crear verdaderos espacios de lectura.
Exigencia de rendición de cuentas por parte del Congreso
El diputado Guillermo Rodríguez ha anunciado que solicitará informes detallados sobre el proyecto Ñe’ery para que Ramírez rinda cuentas de los fondos invertidos.
«Es responsable de que cada guaraní sea invertido de forma íntegra y transparente. No podemos permitir que un programa tan importante se convierta en un nuevo agujero de desvío de fondos», afirmó Rodríguez.
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Debe de renunciar el Ministro por demostrada incapacidad.