El nuevo Gobierno presentó un plan de lucha contra el contrabando, con el objetivo de combatir tanto el ingreso ilegal de mercaderías al país como el contrabando de salida, especialmente enfocado en productos como cigarrillos. El plan se ha planteado como una estrategia integral para reprimir el contrabando en sus diversas formas y escalas.
El anuncio del plan se realizó en una reunión que contó con la participación de las principales autoridades del sector económico y de seguridad. El director de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), Óscar Orué, asume la coordinación del plan. También participaron ministros como Enrique Riera (Interior), Óscar González (Defensa) y Francisco Javier Giménez (Industria y Comercio), entre otras autoridades.
El director de la DNIT señaló que el contrabando afecta tanto a los ingresos del Estado como a las empresas que operan legalmente, y enfatizó la importancia de combatir tanto a los pequeños contrabandistas como a las estructuras más grandes y organizadas. Se mencionó la colaboración con la Seprelad (Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero o Bienes) para seguir los recursos utilizados por estas estructuras ilegales.
El ministro Riera enfatizó la necesidad de ser implacables no solo con los pequeños contrabandistas, sino también con quienes financian y transportan mercadería ilegal a gran escala, incluyendo aquellos que utilizan rutas aduaneras. Además, se confirmó que el plan incluye también la represión del contrabando de cigarrillos tanto en su ingreso como en su salida del país.
El contrabando ha tenido un impacto significativo en la economía subterránea del país y ha causado daños a varios sectores productivos locales, como la agricultura y la producción de alimentos. La industria y los comercios han estado realizando comunicados de reclamo en busca de una acción más contundente contra esta problemática.
Este análisis indica que el plan gubernamental busca abordar de manera integral el problema del contrabando, que afecta no solo los ingresos fiscales sino también la economía local y el empleo. La colaboración entre diferentes instituciones y la voluntad de combatir tanto el contrabando de entrada como el de salida representan un enfoque integral para abordar esta problemática económica y social.
