El presidente Santiago Peña concluyó la segunda reunión de la Cumbre de Poderes, iniciada el pasado domingo en Mburuvicha Róga. Durante sus declaraciones, resaltó la reivindicación de la independencia de los poderes del Estado, destacando el sistema republicano y la democracia participativa. Al mismo tiempo, señaló que existe una visión compartida de trabajar en conjunto para abordar desafíos como la corrupción, el contrabando, el narcotráfico y el tráfico de armas.
Peña mencionó que se firmó un acta de compromiso para establecer una estrategia nacional de combate a la corrupción. Destacó que ninguna institución puede enfrentar por sí sola este problema y que se busca trabajar de manera armoniosa y respetuosa.
En el acta de compromiso, se estableció como plazo el 24 de noviembre de este año para presentar a la sociedad la estrategia, los lineamientos y los grandes planes. Peña subrayó que este plan incluirá una serie de leyes que fortalezcan el marco legal y generen un ecosistema de control para prevenir la corrupción en las instituciones.
La coordinación de este esfuerzo estará a cargo de la jefatura de Gabinete del Ejecutivo, en conjunto con representantes de los demás poderes. Los líderes de los poderes Legislativo, Judicial y del Ministerio Público también expresaron su compromiso y voluntad de colaborar en esta iniciativa.
El senador Silvio Ovelar, presidente del Congreso, enfatizó que la lucha contra la corrupción no puede ser llevada de manera aislada y que están dispuestos a modificar y corregir leyes para mejorar este combate.
César Diesel, presidente de la Corte Suprema de Justicia, resaltó la importancia de realizar un diagnóstico adecuado de las acciones de cada poder y trabajar en coordinación con las demás instituciones.
Emiliano Rolón, fiscal general, enfatizó que el Ministerio Público representa a la sociedad y debe ser parte activa de este tipo de eventos. Remarcó la importancia de un enfoque unificado del Estado en la lucha contra la corrupción.
Camilo Benítez, contralor, destacó la necesidad de generar un ecosistema de control y propuso la creación de una ley que establezca un régimen nacional de integridad, transparencia y prevención de la corrupción, así como una comisión que promueva la rendición de cuentas y la lucha contra la corrupción.
La Cumbre de Poderes se configura como un espacio de colaboración y acción conjunta para enfrentar los desafíos más apremiantes en el país, y la voluntad de los líderes de los poderes de trabajar juntos para combatir la corrupción y otros flagelos es un paso importante en esta dirección.
