Asunción, conocida como la «Madre de Ciudades», no es solo la capital de Paraguay, sino también el corazón histórico y cultural de la nación. Fundada el 15 de agosto de 1537 por el explorador español Juan de Salazar y Espinosa, junto con Gonzalo de Mendoza, esta ciudad se erige como una de las más antiguas de Sudamérica. Pero, ¿qué curiosidades esconde esta metrópoli que ha sido testigo de siglos de historia?
- Nombre celestial: La fecha de fundación, 15 de agosto, coincide con la festividad católica de la Asunción de la Virgen María. De ahí que Juan de Salazar decidiera bautizar la nueva ciudad en honor a este evento religioso.
- Madre de ciudades: Asunción es conocida como la «Madre de Ciudades» porque, desde aquí, partieron las expediciones que fundaron otras ciudades importantes, como Buenos Aires, Corrientes y Santa Cruz de la Sierra.
- Un bastión defensivo: La elección del lugar de fundación no fue casual. La ubicación estratégica de Asunción, en un alto que domina la confluencia de los ríos Paraguay y Pilcomayo, la hacía un punto defensivo ideal contra posibles invasiones.
- Cuna de la independencia: Asunción no solo vio nacer a Paraguay como entidad geográfica, sino también como nación independiente. En 1811, la ciudad fue escenario de la revolución que culminó con la independencia del país del dominio español.
- Un árbol legendario: El «Tajy» (Lapacho) tiene una leyenda urbana en Asunción. Se dice que cada vez que florece, con sus icónicas flores rosadas, es un recordatorio de los valientes que lucharon por la independencia del país.
- Un Cementerio de héroes: El Panteón de los Héroes, ubicado en el centro de Asunción, alberga los restos de varios próceres de la independencia paraguaya, pero originalmente, se construyó como oratorio de la Virgen de la Asunción.

Hoy, Asunción no solo es el epicentro político y económico de Paraguay, sino también un crisol de culturas y tradiciones. Cada rincón de sus calles empedradas, cada edificio histórico y cada árbol centenario, son testigos mudos de una historia rica y diversa que sigue viva en el corazón de cada asunceno.
