Hubo muchísima tensión desde las gradas hasta sobre el césped . La Nueva Olla no sólo estaba caliente, estaba prendida fuego…
En un primer tiempo bastante peleado e intenso donde ambos equipos lograron demostrar sus intenciones de imponer ventaja en el marcador, no hubo muchas llegadas claras pero sí algunos intentos desde media distancia, los cuales fueron los que más llegaron a complicar a los porteros de ambos lados, pero cuando los pusieron a prueba, respondieron.
El juez del partido fue quien sí tuvo bastante trabajo a raíz de muchas fricciones, pero supo controlar la situación y al terminar la primera mitad, sólo 1 jugador de cada lado vieron el cartón amarillo.
Al finalizar los 45′, la posesión y el dominio del balón se dió a favor de Cerro, pero aún así, no hubo mucha precisión, dejando casi la misma cantidad de tiros a portería en cada lado.
En el segundo tiempo se notó mucho más el empuje de los jugadores para romper la red del arco.
Olimpia creció en el campo de juego y se adelantó en el marcador logrando el primer gol luego de un saque lateral bien impuslado que llegó cerca de área, Facundo Bruera de cabeza mandó el balón al vácio para dejar bien ubicado a Hugo Fernández quien dejó sin chances a Jean.
El gol de Olimpia dejó a un Cerro desorientado y sin reacciones por varios minutos. A consecuencia de la impotencia, se generó la expulsión de Jorge Morel por una falta cometida, lo que significó su segunda tarjeta amarilla y el abandono del campo de juego.
El Ciclón, con 10 jugadores dentro de la cancha, en el último tramo del partido logró enfocarse y aprovechar un descuido de Olimpia en la mitad de la cancha, manejó un contragolpe circulando el balón del medio al lado derecho, manda un buen centro al área chica donde Diego Churín no perdonó y con un gran cabezazo empató el marcador.
No cabe duda de que los dos técnicos estuvieron con mucho trabajo días atrás… supieron neutralizar al oponente y estaban bien estudiados, lo cuál se reflejó en el marcador final 1-1.
