El Decano se impuso con gran autoridad contra el Flamengo de Brasil por 3-1 (3-2 global), en un partido en el cuál salió a atacar desde el inicio y sin achicarse contra el equipo rival.
A pesar de arrancar con el marcador en contra por un gol, sumado el global que daban dos goles en su contra, supo manejar el partido con calma e igualar el marcador del partido al instante. A pesar de que tuvo más oportunidades, le faltó algo de definición en el último tramo de la cancha.
El equipo se vió bastante motivado y se destacaron varias figuras, desde el arco hasta el otro extremo del campo de juego.
El gol para Flamengo fue marcado por Enrique luego de un centro, producto de un tiro libre a consecuencia de una falta de Richard Ortíz en una posición peligrosa, a partir el centro se produjo el desvío de Enrique que desacomodó la defensa y al portero Espinola que no tuvo la oportunidad de contener el disparo.
Por otro lado, Olimpia reaccionó rápido y contestó con el gol del jugador «Tito» Torres, con un cabezazo a raíz de un buen centro, «Tito» supo meterse dentro del área para cabezear con comodidad, dejando así sin opciones al portero de Flamengo.
Con el marcador igualado por 1-1, Olimpia se veía con la obligación de marcar al menos 1 gol más en la segunda etapa y llegar así a los penales, pero al sentirse tan cómodo en la cancha, no tuvo problemas para parar los ataques de Flamengo, y como contraataque, jugar con la especialidad que identifican a los equipos paraguayos, centro, cabeza, gol. Fue así como se dieron los siguientes goles, anotados por Richard Ortíz y por Facundo Bruera.
Los cambios de «Chiqui» Arce, fueron acertados, refrescó la cancha y logró un partido dinámico con una buena estrategia para controlar al rival y también golpearlo.
El partido fue friccionado, con muchos roces, pero el artibro Wilmar Roldán supo controlar las situaciones y dejó jugar lo máximo posible.
Olimpia ya alza la cabeza y pone la mira en Fluminense, partido que se dará el jueves 24 de agosto a las 20:30hs (PY).
