El debate en el Senado sobre un proyecto de modificación del Reglamento Interno ha suscitado controversia y denuncias de intención de censura por parte de la oposición. Las propuestas incluyen cambiar el día de la sesión y mover los debates al final del día, lo que ha generado críticas de los opositores que afirman que esto limita la posibilidad de discutir de manera efectiva los temas y es una forma de censura.
Basilio “Bachi” Núñez, miembro oficialista (ANR), defiende el proyecto argumentando que este cambio permitiría enfocarse en tratar los temas importantes antes de entrar en debates, a los que él se refiere como «actings en el Congreso». Núñez sostiene que los opositores tendrán la misma libertad de hablar que los miembros de su partido y propone encontrar un punto medio en las discusiones.
Por otro lado, Eduardo Nakayama, senador de la oposición, denuncia el proyecto como un «atropello a un Poder del Estado». Según él, el proyecto limita la posibilidad de debatir los temas actuales y urgentes en el Parlamento y en su lugar se limita a los miembros a votar sobre los proyectos sin discusión previa. «En votos ya nos ganan, son un aplanadora, refiriéndose al oficialismo, y ahora también nos quieren quitar la voz», expresó.
Nakayama teme que al mover los debates al final del día, las sesiones puedan terminar sin quorum, lo que efectivamente elimina la oportunidad para la discusión. También critica el cambio en el día de las sesiones, sugiriendo que los senadores deberían sesionar más de una vez a la semana para responder a las necesidades de la sociedad.
La legisladora Celeste Amarilla también se explayó en sus redes sociales sobre el tema.
Otro cambio para estar mejor ! Se va pasar al final el estadío d denuncias, pedidos de informe y todo lo q implica debatir asuntos de interés común como x ejemplo la suba del peaje Ypacaraí. Porque ahí vamos a denunciar concesiones irregulares, se denunciará q esto puede implicar… pic.twitter.com/4rjGPT1dMp
— Celeste Amarilla de Boccia (@CelesteSenadora) August 1, 2023
Este proyecto de cambio en el Reglamento Interno del Senado ha causado un debate acalorado entre los miembros de la oposición y el oficialismo. Por un lado, los miembros del oficialismo defienden el cambio como una forma de priorizar los temas importantes y evitar debates innecesarios. Por otro lado, los miembros de la oposición ven estos cambios como una amenaza a la libertad de expresión y un intento de limitar el debate parlamentario, lo cual ven como un componente vital de la democracia.
Es importante tener en cuenta que estos cambios podrían tener un impacto significativo en el funcionamiento del Senado y en la forma en que se toman las decisiones políticas. Como siempre, es esencial un equilibrio que garantice el funcionamiento eficiente del Senado, pero que también proteja el derecho a la discusión y el debate en un sistema democrático.
