En menos de una semana una nación del tamaño de Caaguazú derrota a una triple alianza conformada por Egipto, Jordania y Siria más la asistencia de 5 países del Medio Oriente, sucedió entre el 5 y 11 de junio de 1967.
Aquí, la Guerra de la Triple Alianza conformada por Argentina, Brasil y Uruguay en el siglo XIX casi borra al Paraguay del mapa para siempre, duró 5 años.
Israel solo cuenta con 22 mil km2 y la superficie de sus enemigos en ese conflicto bélico sumaban; Egipto: 1.000.000, Siria: 185.000 y Jordania 90.00, total: 1.300.000 km2.
Cuando eso, el pequeño Estado de Israel estaba habitado por 2.700.000 personas y sus enemigos sumaban un total de 40 millones de habitantes.
El ataque preventivo de la fuerza aérea israelí con los aviones de combate Mirage de origen francés fue fundamental para ganar la guerra de forma veloz y contundente maravillando al mundo entero y humillando muy mal a sus enemigos.
Las consecuencias de semejante victoria fueron que Israel triplicó el tamaño del territorio bajo su control, arrebatando la península del Sinaí y la Franja de Gaza a Egipto, los Altos del Golán a Siria, más Judea y Samaria junto con Jerusalén Este a Jordania.
Por su parte, los derrotados, dieron a conocer lo que se conoce como la Resolución de Jartum, fue en septiembre de 1967, los líderes árabes acordaron las «Tres No» (no paz con Israel, no reconocimiento de Israel, no negociaciones), perdedores, pichados y ridículos.
Pero no todo son números, vayamos a la parte histórica y mística si se quiere.
El primer soldado en alcanzar, tocar y anunciar la toma del Muro de los Lamentos en Jerusalén fue el Coronel Motta Gur, comandante de la brigada de paracaidistas, el 7 de junio de 1967, quien comunicó a sus superiores: «El Monte del Templo está en nuestras manos. Repito, el Monte del Templo está en nuestras manos». Posteriormente, el General Moshé Dayán llegó al lugar y dejó una nota en una de las antiguas piedras que rezaba: «De Dios fue esto. Fue maravilloso a nuestros ojos”. Los soldados que protagonizaron la famosa fotografía en la que se ve a Zion Karasenti, Haim Oshri e Itzjak Yfat, han descrito que al llegar a la plaza experimentaron un silencio sepulcral y una profunda emoción, sintiendo el peso de un lugar histórico que llevaba vedado a los israelíes desde 1948.
Así que la niña de mi ojo preguntó aquella vez que Paraguay ganó: “Papi, ¿porque Israel no es tan bueno jugando al fútbol?” Mi respuesta fue: “Es cierto que no, pero andá ganale una Guerra.”
“Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos: Tras la gloria me enviará él a las naciones que os despojaron; porque el que os toca, toca a la niña de su ojo.” Zacarías 2:8
Finalmente, aquellos malditos hijos de sus putas madres, miserables cobardes, envidiosos asquerosos, antisemitas de mierda que maldicen y blasfeman a Israel, les digo:
“Am Israel Hai”
Shabat Shalom
Escrito por El Padrino
Raúl Melamed

