¿Es pecado tatuarse?

El 17 de julio, los apasionados de uno de los métodos de expresión corporal más antiguos y venerados del mundo celebran el Día Internacional del Tatuaje. Este día se dedica a la apreciación de este arte que lleva milenios inscribiendo narrativas y significados en la piel de las personas. Desde tributos personales hasta manifestaciones culturales profundas, los tatuajes han sido, y continúan siendo, una forma única y potente de autoexpresión y afirmación de identidad.

En este día especial, tanto los tatuadores como aquellos con tatuajes honran este arte milenario, reconociendo su evolución, su historia rica y diversa, y su lugar en la sociedad contemporánea, pero no por eso deja de ser controversial el hecho de tatuarse o no.

¿Pero que dice la iglesia católica sobre este arte milenario?

El P. Omar Sánchez Portillo, director de la Asociación de las Bienaventuranzas, en una entrevista brindada a ACI Prensa expresó que no es un pecado tatuarse y que la iglesia católica no enseña eso en ninguna parte.

Primero, el P. Sánchez expone que, desde su punto de vista, tatuarse no es un pecado, en contraposición a la creencia de algunas personas. Sánchez argumenta que no existe ninguna enseñanza dentro de la Iglesia que califique los tatuajes como pecaminosos. Incluso, se menciona un pasaje bíblico (Isaías 49,15-16) que utiliza la metáfora del tatuaje para expresar la relación entre Dios y los seres humanos.

Otro punto de debate es la propia experiencia del P. Sánchez. Con 17 tatuajes, claramente representa un ejemplo de que es posible combinar una vida de fe con el arte corporal. Sin embargo, reconoce cierto arrepentimiento en relación a algunos tatuajes que se hizo en su juventud, ya que no están relacionados con su fe. Esta parte de la entrevista brinda una oportunidad para discutir los posibles arrepentimientos o consecuencias a largo plazo de los tatuajes y cómo los significados y las perspectivas pueden cambiar con el tiempo.

Además, el P. Sánchez aborda el papel del tatuaje en otras comunidades cristianas, como los coptos en Egipto y los eritreos, donde los tatuajes sirven como un recordatorio de su fe incluso en contextos de persecución.

El P. Sánchez ofrece dos recomendaciones a aquellos que están considerando hacerse un tatuaje. «No se tatúen cosas que vayan en contra de la fe, como obscenidades o frases incorrectas, ya que hay costumbre de tatuarse imágenes que representan cosas contrarias a la fe o de otras religiones u otras creencias, otras ideas, incluso temas satánicos o diabólicos» y otra recomendación es que “piensen bien y pongan frases o imágenes poderosas para ellos que signifiquen algo para luchar en la vida o les recuerden algo importante en su vida”.

Estas palabras y invitan a la reflexión y a la prudencia antes de decidir hacerse un tatuaje.

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