Confirman condena de 30 años para excomisario de la dictadura por tortura
Condena de 30 años para Eusebio Torres Romero por torturas durante la dictadura
La Cámara de Apelaciones ha ratificado la condena de 30 años de prisión para Eusebio Torres Romero, excomisario de la dictadura de Alfredo Stroessner, por haber cometido actos de tortura contra Teresa de Jesús Aguilera y los hermanos Carlos y Luis Alberto Casco. La condena, dictada inicialmente por un tribunal de sentencia, se basó en testimonios y documentación que probaron el rol de Torres Romero en estos hechos, cometidos en abril de 1976, cuando las víctimas fueron detenidas y torturadas bajo acusaciones de oponerse al régimen.
Evidencia de torturas en la Policía de la Capital
El tribunal de sentencia estableció que Torres Romero, entonces miembro de la Policía de la Capital, sometió a Carlos Casco y a su esposa Teresa de Jesús Aguilera a torturas, mientras que su hermano Luis Casco también fue víctima de los abusos. Las pruebas incluyen declaraciones de las víctimas y documentación que muestran cómo Torres Romero actuó en calidad de coautor en los delitos de lesa humanidad. En este proceso, el Ministerio Público había solicitado una pena de 15 años de cárcel, sin embargo, el tribunal aplicó la máxima pena para estos casos, atendiendo a la gravedad de los actos cometidos.
Protección de la dignidad humana y condena ejemplar
La sentencia destaca que el bien jurídico afectado fue la dignidad humana, la cual fue vulnerada por las acciones de Torres Romero, quien, como parte de la fuerza policial, debía proteger a la ciudadanía y no someterla a abusos. La decisión de aplicar una condena de 30 años responde a la intención de que este fallo sirva como ejemplo para aquellos que cometen crímenes de lesa humanidad. El tribunal también subrayó la falta de arrepentimiento mostrada por Torres, remarcando la responsabilidad ética que tenía en su rol de servidor público.
El reconocimiento de las víctimas y su testimonio en el juicio
Durante el juicio, las víctimas reconocieron a su agresor y brindaron detalles de los episodios de tortura que sufrieron, evidencias que fueron claves en la confirmación de la sentencia. Teresa de Jesús Aguilera, quien se encontraba embarazada en el momento de su detención, relató junto a los hermanos Casco las crueles prácticas de tortura aplicadas por Torres Romero, consolidando su culpabilidad en estos hechos que ahora quedan con sentencia firme.
