Cómo reconocer y cuidarte de amistades tóxicas
Las amistades influyen de forma directa en la salud emocional, la autoestima y el bienestar general. Sin embargo, no todos los vínculos que se sostienen en el tiempo resultan saludables. Especialistas advierten que algunas relaciones de amistad pueden generar malestar constante y afectar incluso el cuerpo.
En una nueva edición de El Puente, el psicólogo Alejandro Schujman explicó cómo identificar las amistades tóxicas, cuáles son las señales de alerta y por qué aprender a poner límites es clave para preservarse emocionalmente.
Cuando el vínculo genera más desgaste que bienestar
Según Schujman, las amistades tóxicas producen malestar, autoincriminación y estrés, de un modo muy similar a las relaciones de pareja dañinas. Aun así, muchas personas las mantienen por miedo a la soledad, por costumbre o por no animarse a romper un vínculo de larga data.
Este tipo de relaciones, señala el especialista, termina drenando energía emocional y afectando la percepción que cada persona tiene de sí misma.
Señales de alerta que conviene observar
Entre los indicadores más frecuentes, Schujman menciona sentirse peor después de los encuentros, preocuparse de forma constante por el estado de ánimo del amigo y experimentar dificultad para expresar lo que molesta.
En contraste, una amistad saludable genera alegría, contención y satisfacción, incluso cuando existen diferencias o períodos de distancia.
Un autotest sencillo para evaluar la relación
El psicólogo propone una prueba simple pero reveladora:
si recibir un mensaje o planificar un encuentro genera felicidad, la relación es positiva; si provoca tensión o ansiedad, puede tratarse de un vínculo tóxico.
También recomienda observar cómo la relación impacta en la energía diaria y en el disfrute cotidiano, así como evaluar la disposición del otro a mantener conversaciones incómodas y a practicar comunicación no violenta.
Poner límites para proteger la autoestima
Para cuidar el bienestar emocional, Schujman aconseja dialogar cara a cara, expresar observaciones, sentimientos y necesidades con empatía, y cerrar la conversación destacando aspectos positivos del vínculo.
Advierte además que el daño no se limita a lo emocional: la tensión acumulada puede manifestarse en problemas físicos y malestar general.
Cuando alejarse también es una forma de cuidado
El especialista subraya que no todas las amistades dañinas pueden repararse. En casos de rasgos narcisistas intensos, el cierre del vínculo y el proceso de duelo son la única alternativa saludable, ya que la persona no reconoce la necesidad de cambio y perpetúa el daño en distintos entornos.
Frente a esto, Schujman reivindica el valor de la amistad genuina, basada en confianza, complicidad y apoyo mutuo, incluso a la distancia, como pilar del bienestar y la salud emocional.
¿Te pasó alguna vez sentir alivio al tomar distancia de una amistad? 💬
📱 Sumate a nuestro canal en WhatsApp y seguí leyendo contenidos para cuidar tu bienestar emocional.
