Jefe de Seguridad del ente estatal, lo conocí mediante el amigo y locutor Lucas Cabrera quien trabajaba allí. Ya había caído Stroessner, tuvimos una charla muy interesante.
Contó cómo funcionaba la comunicación en el interior del Paraguay sin que medie teléfono alguno.
Si una familia de alguna localidad decidía celebrar algo ese día, no tenía más que hacer correr la voz y para la noche, la casa de la fiesta estaba llena y con gente de otros poblados incluidos.
Dijo el coronel que mágicamente la información se transmitía a una velocidad que no podía medirse.
En uno de los debates que hacemos con Euclides Acevedo, este y el moderador se pusieron de acuerdo en un concepto equivocado diciendo que en la era stronista se sabía poco y nada de los robos al erario público y no como ahora que se publica mucho más.
Además de equivocado, este es un concepto cómico porque sugiere sin un atisbo de duda que actualmente tenemos una prensa totalmente libre. Nada más lejos de la verdad.
¿Acaso en la época de Stroessner había más libertad de prensa entonces? Para nada, pero se robaba y mentía menos con respecto a los fatos con la cosa pública, se sabía más incluso. Aquí es donde entra la enseñanza del coronel.
Pero pretender que hoy conocemos más sobre los mismos porqué “estamos en democracia” me da risa. Es todo lo contrario. El negocio de esta puta prensa que tenemos está en vender muy caro su silencio y publicar selectivamente hechos de corrupción cuando conviene a los intereses de los proxenetas dueños de medios ya sea por motivos económicos o agenda política que apoyen.
Es más, el diario abc color y la embajada estadounidense siempre fueron cómplices en esto, cometiendo delitos graves como espiar a la población civil y publicar información particular protegida por la misma Constitución Nacional. Así que dejémonos de joder.
Cierto, oficialmente nunca la temperatura superaba los 39 grados, pero cuando eso no se calentaba el planeta aún y así como el dictador tenía ese tipo de poder, también lo tenía para controlar el gasto público y mantener una moneda fuerte para evitar la carestía de la vida y gozar de una economía sana. No éramos ricos, en números macroeconómicos que al final son frías estadísticas que no pueden sentir los 39 grados, si no pobres, pero dignos y más limpios que hoy día me atrevería a decir.
Otro argumento falaz es decir que antes era más fácil controlar porque éramos menos. Matemáticamente es cierto, pero conceptualmente errado. Nada más tomar como ejemplos países que han duplicado y triplicado su población y elevaron su nivel de vida como es el caso del Brasil y Estados Unidos, y no es casualidad que ambas sean repúblicas federales.
Repetir pelotudeces no le hace bien a ningún tipo de debate. Mahatma Gandhi fue muy claro en esto: “Un error no se convierte en verdad por el hecho que todo el mundo crea en él.”
Shabat shalom
Escrito por El Padrino
Raúl Melamed
El Paraguayo Independiente promueve la libre expresión y la pluralidad de voces.
Este artículo es de exclusiva responsabilidad de su autor y no implica adhesión institucional a lo aquí expuesto.

