A una década del asesinato del periodista Pablo Medina

A una década del asesinato de Pablo Medina: el impacto de la narcopolítica

El 16 de octubre de 2014, el periodista Pablo Medina fue asesinado en una emboscada en Villa Ygatimí, departamento de Canindeyú. Medina, corresponsal del diario ABC Color, fue víctima de la narcopolítica que dominaba la región. En el atentado también murió Antonia Maribel Almada, quien lo acompañaba, mientras que su hermana Juana sobrevivió al ataque. Este hecho marcó un antes y un después en la lucha contra el crimen organizado en Paraguay​

Fuente: ABC Digital

La investigación y condenas

La investigación determinó que los responsables materiales del crimen fueron Wilson Acosta Marques y su sobrino Flavio Acosta Riveros, quienes ejecutaron el ataque bajo las órdenes de Vilmar «Neneco» Acosta Marques, entonces intendente de Ypejhú. Medina había denunciado el involucramiento de este grupo en el narcotráfico, lo que desencadenó las amenazas que culminaron en su asesinato​

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Vilmar Acosta fue detenido en Brasil en 2015 y extraditado a Paraguay, donde fue condenado a 39 años de prisión por ser el autor intelectual del crimen. Su sobrino Flavio cumple condena en Brasil, mientras que Wilson, también detenido en el vecino país, sigue esperando juicio​

El legado de Pablo Medina

El asesinato de Medina expuso los profundos lazos entre el narcotráfico y la política en Paraguay, demostrando cómo el crimen organizado silencia a quienes exponen sus actividades ilícitas. A una década de su muerte, el caso sigue siendo un recordatorio del peligro que enfrentan los periodistas que denuncian estas redes en la región​

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