El presidente Mario Abdo Benítez ha firmado la ley que transfiere la propiedad de las tierras en Marina Cué, históricamente conocida por la Masacre de Curuguaty en 2012, a los residentes locales. Esta acción termina un largo conflicto social y beneficia a aproximadamente 100 familias asentadas en la zona.
En 2012, este lugar fue escenario de un violento enfrentamiento entre campesinos y policías, que resultó en la muerte de 17 personas y la posterior destitución del entonces presidente Fernando Lugo. Desde entonces, el área ha sido objeto de contienda política y social.
La ley establece una permuta de tierras entre el Instituto de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert) y el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades). Mades cede 1,748 hectáreas en Marina Cué, anteriormente designada como área protegida, al Indert. A cambio, Mades recibe un inmueble en Karapa’i, Amambay, que se considera el Parque Nacional Pájaro Campana.
La transferencia de las tierras deberá respetar «el arraigo» de las familias que actualmente las ocupan, según la propuesta de ley. Esto contrasta con la acción del presidente Abdo en 2021, cuando vetó un proyecto similar por estar en conflicto con la Ley de Deforestación Cero. En aquel momento, prometió presentar otra propuesta para la desafectación de las tierras, lo que finalmente se ha materializado con la promulgación de esta ley.
Marina Cué es ahora una comunidad rural con aproximadamente 150 familias, representadas por la Asociación de Familias de Víctimas de la Masacre de Curuguaty.
