Una alerta que toca el corazón energético del país
Yacyretá, una de las dos grandes represas que sostienen el suministro eléctrico de Paraguay, atraviesa un momento delicado en su sala de máquinas. De acuerdo con lo difundido, las 20 turbinas que componen la central agotaron su vida útil, lo que abre un capítulo nuevo —y costoso— para la entidad binacional.
La afirmación llegó por la voz del director paraguayo de la margen derecha de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), Luis Benítez Cuevas, quien describió un escenario que combina inversiones en marcha y desafíos pendientes. La buena noticia, según se conoció, es que ya hay un plan de rehabilitación corriendo. La menos buena es que la magnitud del trabajo, repartido a lo largo de las próximas décadas, marca el ritmo con el que se podrán hacer los cambios.
El plan de rehabilitación, paso a paso
El trabajo no se hace de un día para el otro: implica intervenir cada turbina por separado, una a una, sin parar la central. Según lo informado, en 2025 se completó la primera rehabilitación integral de una unidad generadora. Para 2026 está prevista la rehabilitación de dos turbinas adicionales, y simultáneamente se analiza la intervención de seis más.
El objetivo declarado es ambicioso: dejar a la central en condiciones de seguir operando durante tres décadas adicionales. Hablamos, en los hechos, de comprarle al país otros 30 años de generación con una de las fuentes más grandes y más limpias que tiene.
«Se descuidó por mucho tiempo»
Benítez Cuevas fue directo al describir el punto de partida: «Se descuidó por mucho tiempo la Central y hoy estamos invirtiendo». Sobre el estado en que recibió la entidad, sostuvo que estaba en «situación de quiebra» cuando asumió, y reivindicó dos años de gestión con «sacrificio y patriotismo» para superar la crisis financiera.
Más allá de la valoración política, el dato técnico que queda sobre la mesa es claro: una central que produce parte clave de la energía del país necesita una inversión sostenida en el tiempo para no perder potencia.
El telón de fondo: tarifa, Aña Cuá y la matriz
El cuadro económico que rodea a Yacyretá tiene varias piezas en movimiento. De acuerdo con lo difundido, se firmó un acuerdo provisorio que fija la tarifa de la electricidad en USD 28 por MWh, valor negociado directamente entre el presidente Santiago Peña y su par argentino Javier Milei. Es la referencia comercial que dará marco a la venta de energía mientras avanza la modernización.
A ese frente se suma otro proyecto clave para el rendimiento de la represa: el brazo Aña Cuá, que según se conoció estaba paralizado y sin recursos cuando la conducción actual asumió. Su reactivación apunta a sumar capacidad de generación al sistema, sin construir una central nueva.
Lo que queda por saber
Lo que el director paraguayo no precisó públicamente, al menos a partir de la información disponible, es cuánto costaría la rehabilitación completa de las 20 turbinas, el cronograma fino del plan y la postura oficial del lado argentino sobre cada uno de los puntos. Tampoco se difundieron detalles sobre cómo se financia el grueso de las obras.
El mensaje de fondo, sin embargo, ya está claro: Yacyretá necesita reinversión, y una porción importante de la energía con la que se mueve Paraguay depende de que ese plan se cumpla en tiempo y forma. Cuánto se traduce eso en plata y en plazos es lo que se irá viendo en los próximos años.
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