La Inteligencia Artificial probablemente hará de todo en el futuro, tareas básicas de gestión financiera, logística y materiales, recursos humanos y proyectos, seguramente serán reemplazadas por la IA, cuya principal ventaja sobre los humanos radica en su capacidad para detectar patrones increíblemente sutiles, dentro de grandes cantidades de datos.
Desde hace ya un tiempo venimos escuchando que la IA reemplazará varios trabajos sobre todo aquellos que tienden a ser rutinarios. Estos cambios definitivamente generaran un tremendo impacto económico, probablemente también acarreará desempleos y otros problemas sociales.
Pero como todo en este planeta tiene 2 caras, hay que mirar también la otra cara. Si bien son muchas las tareas que la IA puede realizar mejor que las personas y relativamente a un costo mínimo, hay muchas otras cualidades humanas que no podrá replicar con tanta facilidad, o quizás no lo pueda replicar nunca.
A continuación te contamos de que estamos hablando:
- No puede partir de 0 y crear algo de la nada: Así como nuestro cerebro tiene de la «nada» un sinfín de pensamientos.
- No puede sentir emociones: Aunque se han desarrollado algoritmos que pueden reconocer y clasificar emociones en el lenguaje y en imágenes, estos son solo reconocedores de patrones y no tienen la capacidad de sentir emociones como lo hacemos los humanos. Por ejemplo no puede hacer que otra persona se sienta comprendida y protegida.
- No puede pensar de manera abstracta y creativa: La IA sigue siendo un sistema determinístico que se basa en reglas y patrones predefinidos, y no puede improvisar soluciones nuevas e innovadoras como lo hacemos los humanos. Aunque la IA puede generar ideas creativas utilizando técnicas como el aprendizaje automático y las redes neuronales, estas ideas aún se basan en los datos de entrada y no son verdaderamente originales o creativas.
- No tiene capacidad de liderazgo: Esa capacidad de ayudar a los miembros de un grupo o una organización a desarrollar sus habilidades y crecer profesionalmente, estableciendo objetivos, motivando, dando el ejemplo y por otra parte, esa capacidad de realizar la gestión de recuperación cuando se sufren problemas derivados de las relaciones interpersonales u otros motivos anímicos, difícilmente la IA pueda replicar en algún momento.
- No puede desarrollar intuición: Esa vocecita interior que toda persona tiene de forma innata, esas corazonadas, que a veces la razón no puede explicar, no hay manera de replicar, porque son infinitas y únicas en cada ser humano.
Es probable que los trabajos y las tareas que son asociales y rutinarios, sean asumidos en su totalidad por la IA, pero en los trabajos que son altamente sociales y a la vez rutinarios, los humanos y la IA trabajarán juntos, cada uno aportando experiencia.
En el futuro es muy probable que en un salón de clases, la IA se encargue de calificar tareas y exámenes de rutina, incluso podría realizar lecciones estandarizadas y ejercicios individualizados, mientras que el maestro humano se enfocaría en ser un mentor empático, supervisando proyectos grupales que desarrollen la inteligencia emocional.
El neurólogo argentino Facundo Manes ha expresado en reiteradas ocasiones, que el proceso de socialización y la figura del maestro nunca podrán ser reemplazados, ya que la ciencia ha demostrado que el cerebro necesita de otros cerebros para poder desarrollarse.
Así que, no debemos dejarnos llevar por el ya tradicional e irracional miedo a que las máquinas reemplacen al hombre. Este proceso de transformación puede empujarnos como humanidad hacia trabajos y actividades, que necesiten desarrollar más la empatía, el liderazgo y la creatividad, si así fuera, bienvenido sea el cambio.
