Fenómeno raro sorprende nuevamente al mundo
Las dunas rojizas del Sahara volvieron a cubrirse de blanco en Ain Sefra, Argelia, donde una nevada poco frecuente transformó el paisaje del desierto durante varias horas. El fenómeno, registrado el 16 de marzo de 2026, reavivó el interés científico por los complejos procesos climáticos que pueden producir nieve en regiones extremadamente áridas.

Un paisaje desértico transformado por el frío
La ciudad de Ain Sefra, ubicada en el norte de Argelia y conocida como la “puerta de entrada al Sahara”, amaneció con una capa de nieve que contrastó con las dunas rojizas del desierto.

Las imágenes del fenómeno fueron captadas por el fotógrafo Karim Bouchetata, quien registró el impactante contraste entre la arena rojiza y el manto blanco. La nieve cayó durante la madrugada y permaneció visible durante gran parte del día antes de comenzar a derretirse.
En ecosistemas desérticos como este, incluso nevadas breves pueden modificar temporalmente el equilibrio térmico del suelo y de la superficie arenosa.
Un fenómeno raro, pero no único
Aunque pueda parecer extraordinario, esta no es la primera vez que ocurre una nevada en Ain Sefra.
En diciembre de 2016, una tormenta de nieve posterior a la Navidad afectó rutas y accesos urbanos de la ciudad. Un año después, en enero de 2017, las dunas volvieron a cubrirse de blanco durante algunas horas, generando gran curiosidad entre los habitantes.
Antes de esos episodios recientes, la última nevada significativa en la zona había sido registrada en febrero de 1979, lo que muestra lo excepcional que resulta este fenómeno en pleno Sahara.
¿Por qué puede nevar en un desierto?
Las nevadas en regiones desérticas son extremadamente raras, pero no imposibles. El Desierto del Sahara presenta amplias variaciones térmicas entre el día y la noche, lo que genera condiciones climáticas complejas.
En ocasiones, masas de aire frío provenientes del norte avanzan hacia el desierto. Cuando estas corrientes coinciden con suficiente humedad en la atmósfera, pueden producir precipitaciones invernales.
Sin embargo, la combinación exacta de temperatura, humedad y circulación atmosférica necesaria para que nieve ocurre muy pocas veces, por lo que los registros de nieve en zonas saharianas suelen espaciarse durante décadas.
La geografía que favorece el fenómeno
La ubicación de Ain Sefra también ayuda a explicar por qué estas nevadas pueden aparecer ocasionalmente.
La ciudad se encuentra a casi 1.000 metros sobre el nivel del mar, una altitud elevada para un entorno desértico. Además, está rodeada por las montañas del Atlas, que pueden favorecer la llegada de aire frío durante el invierno.
En enero, las temperaturas en la región suelen oscilar entre 6 y 12 °C, lo que muestra que el clima puede ser más frío que en otras áreas del Sahara.
Aunque sigue siendo un fenómeno excepcional, cada episodio recuerda la complejidad climática de los desiertos y cómo incluso los ecosistemas más áridos pueden experimentar cambios sorprendentes en su paisaje.
¿Te imaginabas nieve sobre las dunas del Sahara? 🌍❄️ Contanos qué te parece este fenómeno climático tan poco común.
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