Mades impulsa iniciativa energética que crece en Paraguay

Paneles solares llevan agua potable a comunidades aisladas

Comunidades indígenas del Chaco paraguayo ya acceden a agua potable gracias a sistemas solares fotovoltaicos impulsados por el Mades. El proyecto busca ampliarse para abastecer a más poblaciones sin red eléctrica ni infraestructura hídrica.

Energía solar para resolver un problema básico

El Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) impulsa un proyecto basado en paneles solares fotovoltaicos que permite generar y distribuir agua potable en comunidades vulnerables que no cuentan con energía eléctrica ni sistemas de abastecimiento.

La iniciativa se desarrolla en coordinación con el Viceministerio de Minas y Energías y Itaipú Binacional, con el objetivo de aprovechar la radiación solar del Chaco paraguayo, una región con condiciones favorables para instalar este tipo de infraestructura.

Según explicó el ministro Rolando De Barros Barreto, Paraguay necesita diversificar su matriz energética, actualmente dependiente de la hidroelectricidad. “Una de las necesidades más importantes que hoy tiene el Paraguay es la generación de energía, en todas sus modalidades”, expresó a través de su cuenta en la red social X.

Hidropaneles: agua potable sin red eléctrica

El sistema implementado se basa en hidropaneles, dispositivos que utilizan energía solar para captar vapor de agua del aire y transformarlo en agua potable mineralizada, sin necesidad de conexión a la red eléctrica.

La directora nacional del Departamento de Cambio Climático del Mades, Ethel Estigarribia, señaló que el proyecto busca reducir la dependencia del agua como única fuente energética, especialmente ante fenómenos climáticos como sequías e incendios forestales.

“A través del Viceministerio de Minas y Energías se estuvieron haciendo varios estudios sobre la facilidad de generar energía a partir de paneles solares con energía fotovoltaica en el Chaco paraguayo”, explicó.

La especialista añadió que factores como la alta radiación solar, el clima y las condiciones ambientales del Chaco convierten a esta región en un escenario ideal para impulsar proyectos solares.

Una experiencia concreta en el Chaco paraguayo

Uno de los casos más destacados es la comunidad indígena Ishir de Karcha Balhut, en el departamento de Alto Paraguay, donde el Mades instaló un sistema solar fotovoltaico para bombear agua potable desde el río Paraguay.

El sistema incluye 1.600 metros de cañerías que conectan a 35 viviendas, permitiendo que las familias tengan acceso al agua directamente en sus hogares.

“Ellos están bombeando agua del río Paraguay y hoy tienen agua en las puertas de sus casas”, destacó Estigarribia.

Además, otras comunidades como San Agustín, Caraya Vuelta y San Carlos (Alto Paraguay) ya cuentan con sistemas fotovoltaicos que abastecen centros de salud y poblaciones rurales.

Impacto ambiental y ahorro para las comunidades

El proyecto también apunta a reducir el uso de generadores eléctricos a diésel, que suelen emplearse en zonas aisladas sin red eléctrica.

Según datos del Mades, el uso de plantas fotovoltaicas podría evitar 1.200 toneladas de emisiones de gases contaminantes, un volumen equivalente a las emisiones anuales de 250 a 300 vehículos o a lo que absorben aproximadamente 20.000 árboles.

Además del beneficio ambiental, los sistemas solares tienen costos de mantenimiento relativamente bajos, y los miembros de las comunidades están siendo capacitados para operarlos y mantenerlos.

Un plan piloto que podría expandirse

El proyecto se implementa dentro del programa AB Chaco, cuya primera etapa piloto se extenderá hasta el próximo año. Si los resultados se mantienen positivos, el plan es presentar una segunda fase ante el Fondo de Adaptación para ampliar la cobertura a más comunidades.

La iniciativa comenzó a gestarse en 2017, fue aprobada en 2019 y actualmente se encuentra en fase de implementación tras algunos retrasos iniciales.

En paralelo, Itaipú Binacional avanza con proyectos solares complementarios. En el embalse de la represa en Hernandarias, la entidad instaló 1.584 paneles solares bifaciales sobre 4.199 flotadores, cada uno con una potencia de 705 vatios y una vida útil estimada de 30 años.

El proyecto contempla la instalación de 10 segmentos modulares flotantes, que posteriormente serán conectados para iniciar las pruebas de operación de la planta.

El objetivo final es demostrar que la energía solar puede complementar la hidroelectricidad paraguaya y ofrecer soluciones concretas a comunidades aisladas del país.


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