EPP, cada vez más cercado: la muerte de “Loro” acelera el declive del grupo armado
Primer enfrentamiento: baja confirmada y sospechas de heridos
El domingo 13 de julio, una patrulla del Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI) localizó un campamento del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) en la reserva del Mbaracayú, departamento de Canindeyú. Tras un intenso tiroteo, las fuerzas informaron sobre un abatido y varios posibles heridos.
Inicialmente no se reveló la identidad del caído, pero los informes preliminares ya apuntaban a una figura relevante del grupo armado.

Identifican a Rubén Darío López, alias “Loro”
Un día después, el Ministerio del Interior confirmó que el fallecido era Rubén Darío López, alias “Loro”, histórico miembro del EPP con participación en varios secuestros y atentados. Su identificación se logró mediante peritajes de ADN y huellas.
La zona fue rápidamente asegurada por las fuerzas especiales, quienes encontraron una gran cantidad de armas, mochilas, explosivos, víveres y documentos. Todo indica que el sitio funcionaba como refugio logístico del grupo.

Confirman hallazgos y debilitan operación del grupo
Durante el registro del campamento, el CODI presentó públicamente las evidencias encontradas, entre ellas: rifles, uniformes, medicamentos, radios de comunicación y mapas. Según fuentes militares, este material revela una estructura en retirada y un alto grado de improvisación en los últimos desplazamientos del EPP.
Se sospecha que Magna Meza, otra referente del grupo, habría resultado herida durante la huida, aunque no existe aún una confirmación oficial.

El EPP queda con menos de 10 miembros activos
El comandante del CODI, José María Aguiar, declaró que, tras la caída de “Loro”, el grupo quedó con aproximadamente 10 miembros operativos. Aguiar afirmó que ya no existen zonas liberadas y que el EPP atraviesa un “fracaso ideológico y militar”.
“La organización está cada vez más debilitada, aislada y sin capacidad operativa significativa”, enfatizó.

El fin de una era dentro del EPP
Rubén Darío López fue uno de los últimos cuadros históricos del EPP. Según testimonios recogidos por Última Hora, incluso su propia hija reconoció su implicancia en el secuestro de Óscar Denis, exvicepresidente de la República.
La caída de “Loro” representa no solo una pérdida logística y operativa, sino también simbólica para un grupo que se encuentra cada vez más reducido y sin figuras visibles al frente.

