Reelección de Bachi Núñez: el Congreso bajo su mando hasta 2027
El senador Basilio «Bachi» Núñez fue reelecto como presidente del Congreso Nacional y de la Cámara de Senadores, en un movimiento político que aseguró su liderazgo hasta junio de 2027. La decisión se tomó en una segunda sesión extraordinaria realizada este lunes, precedida de una estratégica modificación del reglamento interno del Senado, lo que permitió consolidar esta maniobra.
Cambios clave en el reglamento interno
La reelección de Núñez estuvo precedida por ajustes al reglamento interno, introducidos durante una sesión extraordinaria previa convocada el último fin de semana. Entre las modificaciones destacan:
- Extensión del mandato presidencial del Congreso a dos años, en lugar de uno.
- Realización de la elección del titular en diciembre.
- Incorporación de la figura de remoción de autoridades electas.
- Extensión del mandato de las comisiones a dos años.
- Adelanto de la fecha de incorporación de nuevos senadores al 30 de junio, actualmente realizada el 1 de julio.
Estos cambios garantizan mayor estabilidad en los liderazgos internos del Congreso, favoreciendo la continuidad política del oficialismo.
Una candidatura única
El senador Núñez, líder del movimiento Honor Colorado (HC), fue el único candidato presentado para asumir la titularidad del Congreso. Natalicio Chase, jefe de bancada de HC, propuso su reelección durante la sesión, obteniendo el respaldo mayoritario del cartismo y sus aliados políticos.
Consolidación del poder oficialista
Con esta reelección, el bloque oficialista, liderado por el expresidente Horacio Cartes, refuerza su control sobre el Congreso Nacional. Núñez, como figura clave del cartismo, ahora tiene asegurado un mandato prolongado que se extiende hasta el final del periodo legislativo.
Implicaciones políticas
El movimiento político detrás de la reelección de Núñez consolida la posición dominante del cartismo en el Congreso, generando reacciones en diversos sectores políticos. Los cambios en el reglamento interno, aunque criticados por algunos, buscan dar estabilidad al liderazgo interno del Poder Legislativo, pero también abren el debate sobre la centralización del poder en manos de un grupo político específico.
