En una comparecencia ante el Congreso Nacional, el presidente Santiago Peña no solo delineó las principales direcciones de su gobierno sino que también ofreció una crítica severa hacia la gestión de su predecesor, Mario Abdo Benítez.
En un discurso que duró poco más de una hora, Peña describió un panorama sombrío heredado del gobierno anterior, marcado por una duplicación de funciones en las instituciones y una economía que mostraba un crecimiento minúsculo.
Una herencia complicada
«Recibimos un país con aumentos en la pobreza total y la pobreza extrema en 2022», declaró Peña, señalando regresiones en casi todas las instituciones gubernamentales.
Asumió el gobierno con una economía que, según sus palabras, crecía apenas un 0.2% el año anterior, además de fondos malgastados durante la pandemia que «no llegaron a la gente».
Además, Peña no dudó en mencionar escándalos específicos, como las «actas secretas en Itaipú» que involucraban la pérdida de mil millones de dólares en tres años.
«Duele decirlo, pero hay que decirlo. Este es el país que encontramos», afirmó el presidente, evidenciando la gravedad de la situación que pretende rectificar.
La seguridad como prioridad
Centrando su administración en la seguridad, Peña expresó su preocupación por la inseguridad ciudadana, calificándola como «la más sentida».
Destacó acciones inmediatas, como la recuperación del control sobre el CODENA y la implementación de estrategias contra el crimen organizado apenas dos días después de asumir el cargo.
Reformas y crecimiento económico
El presidente también hizo hincapié en los logros económicos preliminares de su gestión, como la creación de más de 78 mil empleos y la formalización de más de 30 mil trabajadores en el Instituto de Previsión Social.
Con optimismo, afirmó: «Somos el país que tendrá el mayor crecimiento en la región».
Fusiones y reformas administrativas
En un movimiento audaz, Peña destacó la fusión de Aduanas y la SET, una reforma que, según él, «nadie se animaba a hacer» y que ya ha mostrado resultados, incluyendo la liquidación de más de 600 millones de dólares en deudas no contabilizadas.
Además, se refirió a la reorganización de la administración pública, orientada hacia un «Estado moderno y eficiente, sin duplicación de funciones».
¡Gracias por leer hasta el final!
¡Participá en nuestras encuestas sobre temas de actualidad!
¡Unite a nuestro canal de WhatsApp para no perderte ninguna novedad!
