El viernes último ya se cumplió un mes desde que la Industria Nacional del Cemento (INC) paralizó la producción de clínker en su planta de Vallemí (Concepción), porque la cementera pública ya no tiene «pet coke» o coque de petróleo, que es el combustible que utiliza en su horno para la producción de este principal insumo del cemento.
Los obreros de la fábrica pidieron explicaciones al titular de la empresa, Ernesto Benítez, sobre las razones de la falta de coque en la planta, ya que recientemente se adjudicó una millonaria compra del combustible. Sin embargo, Benítez no responde a los trabajadores y persigue a los funcionarios que denuncian las irregularidades de su gestión.
“La INC dejó de percibir más de US$ 8 millones por la irresponsabilidad, ineptitud, mala gestión y mal gerenciamiento de este presidente, el más mimado por el actual gobierno”, lamentaron los funcionarios.
Recordemos que la empresa Monte Alegre, de Conrado Hoeckle, debía proveer el coque a la estatal, contrato que se le adjudicó sin competencia bajo la modalidad de excepción por «urgencia impostergable». El valor de este contrato trepa a US$ 15,3 millones, lo que significa que la estatal pagará un precio elevado por el producto.
En contratos similares anteriores, la INC pagó un precio mucho más bajo por tonelada del coque. Hoy, la INC no solo adjudicó a un precio más alto, sino que también no tiene el «pet coke» que le debían proveer según el contrato.
El horno de Vallemí paró más de dos meses recientemente para mantenimiento y ahora nuevamente ha dejado de operar debido a la falta de combustible. La INC ha dejado de producir una gran cantidad de clínker y ha sufrido pérdidas millonarias debido a la «irresponsabilidad y mala gestión de su presidente», insisten los funcionarios.
